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ESB cierra un crédito de 600 millones para la central de Boroa

ESB ha comprado ya las seis hectáreas que ocupará en el polígono industrial de Amorebieta

La empresa pública irlandesa ESB, promotora de la central energética del polígono de Boroa, en Amorebieta, ha cerrado el crédito para construir la planta, cuyas obras se prevé que comiencen en las próximas semanas, por un importe algo superior a los 600 millones de euros.

Nueve bancos, encabezados por el escocés Royal Scotland Bank, financiarán el proyecto. Los ocho restantes, según fuentes financieras, son los españoles Banesto y BBVA; los irlandeses Bank of Ireland y Allied Irish; los alemanes Bayerische Lander Bank y KVC; el inglés Halifax y el japonés Bank of Tokio. Se usará el mecanismo del project finance, es decir la financiación con el propio proyecto como aval.

ESB ha comprado ya las seis hectáreas de terreno que ocupará en el polígono industrial de Boroa, el último requisito que restaba para cerrar el crédito bancario que le permitirá acometer el proyecto. Aunque el presupuesto global de la central se cifraba en 420 millones de euros, esta cifra se elevará finalmente hasta 600 millones con la compra de los terrenos, los intereses y el IVA.

El inicio de los trabajos sólo se encontraba pendiente esta operación crediticia, pues la central energética tiene desde el pasado octubre el permiso de obras del Ayuntamiento de Amorebieta, la última autorización administrativa. La empresa irlandesa iniciará en las próximas semanas los trabajos, que suman ya un importante retraso, pues la previsión inicial era comenzarlos en el primer trimestre del pasado año.

Las obras de la planta requerirán unos 26 meses, con lo que no estará concluida hasta mediados de 2005. Este año es la fecha límite que se ha marcado la empresa irlandesa para que la planta sea rentable, debido a la liberalización del mercado energético, ya en marcha hoy día.

El contrato de obras se adjudicó el pasado año a un consorcio formado por General Electric, la ingeniería vasca Sener y la constructora ACS mediante el sistema llave en mano: ESB recibirá la central en disposición de empezar a funcionar.

El proyecto ha tenido que salvar grandes dificultades y los trámites administrativos han durado más de cuatro años. Esta demora se ha debido en gran parte a la oposición de los vecinos de Amorebieta, que en abril pasado celebraron un referéndum en el que 5.352 residentes (el 43% del censo) expresaron su rechazo a la planta. La plataforma creada contra el proyecto ha celebrado ocho manifestaciones, la última de ellas en julio, y sus promotores han reiterado que continuarán las protestas hasta conseguir que se paralice.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de febrero de 2003