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El Ebro sufre su mayor crecida en 40 años a su paso por Aragón

La avenida, que ha obligado a evacuar a decenas de familias, alcanzará hoy su cota máxima

"La avenida más fuerte de los últimos 40 años". Así definía ayer la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) la crecida estos días del río más caudaloso de España. La avenida, que se espera alcance su cota máxima mañana en la ciudad de Zaragoza, en teoría 3.000 metros cúbicos por segundo, llegará a mediodía de hoy al pueblo zaragozano de Novillas, donde ya se han inundado las huertas y el agua alcanzaba algunas casas, por lo que 30 familias desalojaron sus viviendas.

El alcalde de este pueblo de 700 vecinos, Antonio Ruiz, ya avisaba ayer a los vecinos de que muchos deberán abandonar sus casas y lamentaba que todavía no se haya hecho realidad un proyecto de hace 10 años, valorado en 110 millones de pesetas, que evitaría las sistemáticas inundaciones que viene padeciendo la localidad.

Treinta familias deberán desalojar sus casas. José Ayesa, un agricultor de la localidad ya ha perdido por segunda vez este año su cosecha. La primera se la llevó la riada de diciembre. "El río está sucio, sin limpiar. Las defensas se han desecho, no se han reparado. ¿Cómo se explica que en diciembre tuviesemos aquí 6,90 de altura y en Zaragoza no llegó a los cinco metros?". El pasado 7 de diciembre, la punta de la riada alcanzó en Zaragoza los 4,44 metros de altura y su caudal fue de 1.850 metros cúbicos por segundo.

También la situación era de máxima alerta en Pradilla, Cabañas y de alerta en Gallur o Alagón En la ciudad de Zaragoza el río inundaba ayer parte de la margen izquierda y el presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro, José Vicente Lacasa, reconocía que el gabinete de crisis de la CHE -reunido desde el martes por la tarde- matenía la vigilancia y la preocupación por una avenida muy caudalosa. "Es una avenida excepcional, el río lleva más de 3.000 metros cúbicos por segundo en Castejón de Navarra y estamos alerta".

Lacasa añadió que se vigila de modo especial la zona de Tudela (Navarra) donde se verá afectada "una pequeña parte que se inunda habitualmente". También se refirió a la crecida del río a su paso por Miranda de Ebro, donde ayer el caudal era de 1.100 metros cúbicos por segundo, 300 menos que la noche del miércoles, durante la que se registraron daoñs en infraestructuras que aún no se han evaluado. El presidente de la CHE se felicitó de que no haya habido víctimas ya que este tipo de avenidas son "muy lentas" y da tiempo a dar la voz de alarma.

En Tarragona el río se desbordó en Miravet, donde llevaba un caudal de 2.200 metros cúbicos por segundo, y también inundó campos de cultivo en Garcia. La Generalitat activó el plan de emergencias para inundaciones.

El descenso de las precipitaciones ayudó a que remitieran ayer las inundaciones en Álava. Después de llegar a un punto crítico en la noche del martes al miércoles, en que el pantano de Ullibarri-Gamboa se quedó a un solo centímetro de desbordarse, en las horas siguientes se rebajó la alarma.

Varios pueblos al norte de Vitoria seguían anegados por el desbordamiento del Zadorra, así como dos polígonos industriales. La carretera que une Vitoria con Bilbao no volvió a abrirse hasta las dos de la tarde. La situación, aunque generó cuantiosos daños materiales, se normalizó a medida que avanzó el día, informa Eduardo O. de Arri.

En Navarra, mientras el norte y Pamplona mejoraron después de la inundación del martes, la zona del sur, en las localidades bañadas por el Ebro, quedó inundada. En Tudela, debieron desalojarse lonjas y garajes del Casco Viejo por la crecida del río. En Castejón también sufrieron inundaciones. Las carreteras que comunican Pamplona con Tudela y con Madrid quedaron cortadas. Hubo que utilizar la autopista de Navarra como única alternativa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de febrero de 2003