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Un alcalde del PSOE se enfrenta a la Junta por un proyecto urbanístico

El primer edil de Vélez Málaga defiende un edificio de 14 plantas

El alcalde de Vélez, Antonio Souvirón, ha protagonizado el primer enfrentamiento entre un ayuntamiento socialista de Málaga y la Junta a cuentas de un proyecto urbanístico. Souvirón defendió ayer la construcción de un edificio de 14 plantas, rechazado el martes por la Comisión Provincial de Urbanismo (CPU) porque superaba la altura prevista en el PGOU del municipio.

Con anterioridad, la Junta y algunos ayuntamientos gobernados por el PSOE -como Mijas, Ojén, Viñuela o el mismo Vélez- habían tenido desavenencias en materia urbanística, pero las discrepancias nunca habían llegado tan lejos.

Souvirón considera que el rechazo de la CPU es una "arbitrariedad" porque el proyecto -que prevé 12 plantas, bajo y ático- tiene todos los informes favorables. "Quien va contra la ley no es el Ayuntamiento, sino la Comisión Provincial de Urbanismo, que de una forma arbitraria rechaza un proyecto informado favorablemente", se quejó.

La modificación parcial del PGOU para el ensanche de Torre del Mar no aumenta la edificabilidad, sino que la concentra, ya que sustituye 40 edificios de seis plantas por 38 de la misma altura y uno de 12. La parcela que queda libre se gana como zona verde. Según el alcalde, el objetivo es levantar un edificio circular que se distinga sobre los demás y que recordaría un faro que había antiguamente.

Souvirón reconoce que está "indignado" por el acuerdo de la comisión porque si en la costa occidental se cometieron desmanes "Vélez no tiene por qué pagar los platos rotos de nadie". El municipio es el más importante de la zona oriental, que ha tenido un tenido un menor desarrollo urbanístico que la costa occidental. El alcalde pretende una salida dialogada y que la CPU se retracte.

La postura de Souvirón ha generado tensiones en el partido. Dirigentes socialistas consultados por EL PAIS prefirieron no hacer comentarios públicos, aunque off de record respaldaron la labor del delegado de Urbanismo, Enrique Salvo, e insistieron en la necesidad de tomar distancia con la política urbanística del GIL y el PP.

Souvirón defendió la legalidad del proyecto y acusó a la comisión provincial de "invadir la autonomía municipal con su decisión". Para un dirigente socialista que prefirió guardar el anonimato, ese es el mismo argumento que usa el PP o el Grupo Independiente Liberal cuando la Junta impide un desmán urbanístico.

El concejal de Urbanismo de Vélez y primer teniente de alcalde de Torre del Mar, el independiente José Luis Sánchez, fue aún más duro que Souvirón. En una carta pública dirigida a Salvo anuncia que presentará una moción al pleno municipal para declararlo persona non grana en el municipio. El alcalde se desmarcó de esta propuesta, pero mantuvo que "quien hace la ciudad es el Ayuntamiento".

La decisión de la comisión provincial no es vinculante, pero fuentes de la Delegación de Obras Públicas recordaron que las competencias urbanísticas del municipio son delegadas por la Junta, en una clara referencia a que al Ayuntamiento puede seguir adelante con el proyecto, pero que no llegará lejos.

El alcalde aclaró que no tramitará nada en contra del criterio de la comisión, pero lamentó que el rechazo no se hubiera manifestado en la aprobación inicial "porque ahora se tiran por la borda dos años de tramitación".

Ayer, EL PAIS no logró localizar a la secretaria provincial del PSOE, Marisa Bustinduy, y el delegado de Urbanismo se limitó a recordar que la comisión rechazó el proyecto por unanimidad. El vicesecretario provincial del partido, José Aurelio Aguilar, insistió en que el PSOE siempre ha defendido -y en este caso también- un crecimiento sostenible "que evite las masificaciones y las grandes alturas". No obstante, comentó que se llevarán a cabo "gestiones internas para evitar discrepancias".

El pleno municipal del pasado 2 de diciembre aprobó una modificación provisional de elmentos en el ensanche de Torre del Mar -ubicado junto a la playa- para que la altura permitida pasara de planta baja más seis a planta baja más 12 y ático. La iniciativa fue respaldada por el equipo de gobierno que forman socialistas, independientes y el Grupo Mixto; y además por populares y andalucistas. IU votó en contra.

Ayer, el portavoz de este grupo, Salvador Marín, acusó al alcalde veleño de intentar aplicar "el modelo de urbanismo desaforado del GIL en Vélez". Además, reiteró que la Junta debería retirarle las competencias urbanísticas: "No estamos en contra de que se construya, pero sí de que se cometa una barbaridad. Construir no es llegar a las estrellas". En la postura contraria se situó el concejal de Urbanismo de Vélez, que en su carta insinuó que el rechazo de la comisión no suponía la defensa de un desarrollo sostenible sino la condena del municipio al subdesarrollo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 31 de enero de 2003