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Palacio subraya ante las dudas de la UE que el PHN es un proyecto español

Olivas pide en la clausura del cuarto foro italo-español un Comité de Regiones más fuerte

La ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, volvió ayer a defender la necesidad del Plan Hidrológico Nacional (PHN) en Valencia. Clausurado el IV Foro de Diálogo España-Italia, que se celebró desde el viernes, Palacio aseguró que el Gobierno español intentará que las instituciones europeas "comprendan" el sentido del plan y acaben compartiéndolo, si bien defendió "la soberanía nacional que hay en ese plan", con competencias que "son nacionales y no comunitarias". La CE ha solicitado información adicional del PHN a la vista de la polémica y las quejas que ha suscitado.

La titular de Exteriores se refirió al polémico PHN, de actualidad nuevamente, después de que la Comisión Europea haya solicitado al Gobierno español más información sobre los efectos que tendrá la ejecución de grandes obras de trasvase sobre diferentes espacios naturales y a la vista de las protestas que el plan ha suscitado en colectivos sociales, entre ellos, los ecologistas. También se ha interesado la Dirección General de Medio Ambiente europea por el coste del agua transferida y otros aspectos del PHN, que considera poco informados. El Gobierno español tiene pendiente un encuentro con los responsables de la CE para responder en detalle a sus peticiones.

La ministra, antes diputada europea, reconoció que ha habido mucho debate en el seno de la Unión, por lo que confía en que las instituciones europeas comprendan el sentido de este plan y lo compartan. El Ejecutivo agotará todas las vías para ello, si bien Palacio destacó la obligación del Gobierno de defender el "amplio" ámbito de soberanía española que tiene sobre la ejecución del PHN.

En la clausura del foro, donde Palacio estuvo acompañada por el ministro italiano de Ciencia y Tecnología, Lucio Stanca, la titular de Exteriores defendió la coincidencia de intereses de Italia y España frente a asuntos como la reforma europea, sobre todo ahora que con la ampliación el centro de gravedad de la Unión se desplazará al norte y este de Europa. Palacio defendió una futura Europa que haga bandera de la democracia, la separación entre Iglesia y Estado y la defensa de los derechos humanos. En esta línea, pidió una política de seguridad común y también de inmigración para los 15 países miembro. También destacó la necesidad de rescartar el diálogo euromediterráneo nacido en Barcelona en 1995 y en Valencia en 2001. "Es necesaria una unión europea amplia, que mire hacia el sur para no perder el norte", dijo la ministra.

El presidente de la Generalitat, José Luis Olivas, que clausuró el encuentro, alertó también del error que supondría marginar a la Europa del sur e instó a los gobiernos español e italiano a trabajar para que el Comité europeo de Regiones (CdR) se vea reforzado en la futura Constitución Europea.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 26 de enero de 2003