Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
La jornada de Liga | FÚTBOL

Molina supera el cáncer

El portero del Deportivo regresa a los entrenamientos el próximo día 20, tras cuatro meses de quimioterapia

José Francisco Molina, portero del Deportivo, está curado del cáncer de testículos que lo obligó a suspender la práctica del fútbol el pasado 14 de octubre. Ese día, el ex portero del Valencia y el Atlético, de 32 años, convocó una rueda de prensa para anunciar que iniciaba un tratamiento contra la enfermedad. "Nos vemos dentro de... dentro de poco, espero", concluyó, conmovido, tras dar la noticia. La página oficial de Internet del Deportivo, www.canaldeportivo.com, anunció ayer que Molina volverá a entrenarse el próximo 20 de enero con el resto de sus compañeros en A Coruña.

El jueves pasado, tras someterse a una TAC (Tomografía Axial Computada), Molina fue informado por los médicos que el tumor había sido eliminado. Las imágenes no registraron rastros del cáncer. La decisión de volver a los entrenamientos fue adoptada ayer tras la conversación que mantuvieron el presidente del Depor, Augusto César Lendoiro, los médicos del club y el propio portero.

MÁS INFORMACIÓN

Desde que anunció públicamente su enfermedad, Molina fue sometido a un tratamiento de quimioterapia en el Instituto Valenciano de Oncología (IVO). El portero sufría la enfermedad desde hacía por lo menos un año y medio. Le dieron la primera noticia de la existencia del tumor en la primavera de 2001. Los médicos creyeron que se trataba de un tumor benigno pero tras extirparlo mediante cirugía verificaron que era maligno. Molina se hizo controles periódicos durante toda la temporada 2001-2002 hasta verificar que el cáncer no había desaparecido. Jugó durante un año como titular bajo la amenaza de la enfermedad.

Desde octubre Molina se sometió a cuatro ciclos de quimioterapia en el IVO, bajo la supervisión del doctor Vicente Guillén. Cada ciclo duró cinco días consecutivos, con tres semanas de descanso entre cada uno. La terapia que se adoptó fue de tipo intravenoso, de tres a cinco horas diarias, con riesgo de efectos secundarios como alopecia, problemas musculares, náuseas y vómitos.

Los médicos siempre fueron optimistas respecto al resultado del tratamiento. "Rotundamente, Molina se va a curar", zanjó hace tres meses el doctor César Cobián, médico del Deportivo; "el pronóstico de que la curación sea total es del 90%".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de enero de 2003