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El promotor del centro ruso de Málaga alza parte de su vivienda sobre suelo no urbanizable

La policía urbanística detecta varias irregularidades e insta al Ayuntamiento a actuar

Vladimir Beniachvili, administrador único de la sociedad que promueve la construcción de un centro ruso de deporte y cultura en el Monte San Antón de Málaga, ha emprendido obras de ampliación de su vivienda en un edificio anexo nuevo a ésta que se alza sobre suelo no urbanizable, precisamente de la parcela que el Ayuntamiento de Málaga pretende recalificar para el polémico complejo. La Policía Urbanística del Litoral, dependiente de la Junta, emitió un informe sobre las irregularidades de esta construcción el pasado día 18, y ha instado al Ayuntamiento a que ordene su paralización.

Las obras cuentan con licencia municipal otorgada en 1999 a la sociedad Bravo Turismo, de la que Beniachvili es administrador único, y que es propietaria tanto de los terrenos no urbanizables sobre los que se proyecta el centro ruso como de la parcela de la vivienda. La obra autorizada consiste en "ampliación de vivienda unifamiliar con función de garaje, piscina, vestuario y pista de tenis", para lo que se proyectó un edificio con dos plantas, una de ellas sobre rasante.

Pero el informe de la Policía Urbanística del Litoral de la Consejería de Obras Públicas constata que, "en su mayor parte" el edificio en construcción se sale de las lindes de la parcela de Bravo Turismo e invade suelo no urbanizable, por lo que es contraria al planeamiento vigente. Y no sólo el edificio, sino que también se han detectado explanaciones de terrenos en el suelo no urbanizable, posiblemente para la pista de tenis, así como unas obras de ajardinamiento y construcción de un cenador en la parte trasera de la vivienda, igualmente fuera de las lindes de la parcela que corresponde a ésta.

Además, el informe cuestiona también la altura de la construcción del edificio anexo a la mansión, "que incumpliría los parámetros correspondientes a las ordenanzas de aplicación (edificación en ladera)", aunque insiste que por encima de esta consideración está el hecho de que se alce sobre suelo no urbanizable, donde no está permitido ningún tipo de construcción. "No podemos concretar otros parámetros como el volumen o edificabilidad máxima, ya que no sabemos la superficie de la parcela en cuestión, pero de cualquier forma no es relevante debido a las características de la denuncia", concluye el informe de la Policía Urbanística.

Requerimiento

La Junta de Andalucía ha remitido al Ayuntamiento de Málaga una copia del informe de la policía urbanística y le ha requerido a que ordene de inmediato la paralización de las obras y le envíe información complementaria sobre la licencia, para determinar si es que las obras no se ajustan a ésta o por el contrario el error parte del propio consistorio si es que permitió la actuación en suelo no urbanizable.

Las irregularidades en estas obras promovidas por Vladimir Beniachvili vienen a añadir un elemento más a la polémica que rodea el proyecto del centro hispano ruso de cultura y deportes. Éste se proyecta sobre una parcela de 135.000 metros cuadrados de suelo no urbanizable, la invadida por las obras de ampliación y los jardines de la vivienda de Beniachvili, que el Ayuntamiento recalificó por vía de declarar el proyecto de interés social y utilidad pública, eludiendo así el trámite de una modificación de elemento al Plan General de Ordenación Urbana, cuya autorización es competencia de la Junta de Andalucía.

Aunque el pleno municipal del pasado 27 de septiembre aprobó esta declaración, el proyecto se encuentra paralizado por un decreto de la consejera de Obras Públicas, Concepción Gutiérrez del Castillo, que resolvió el 18 de octubre dejar en suspenso el acuerdo plenario que fue impugnado por los dos grupos de la oposición municipal, PSOE e IU. Entre otros argumentos, la consejera determinó que "la actuación pretendida no quedaba justificada ni puede justificarse su emplazamiento en el medio rural ya que, por su entidad constructiva y por las obras de servicio comunes que conlleva, el complejo proyectado constituye una auténtica urbanización en el suelo no urbanizable y la posibilidad de formación de un núcleo de población".

El Ayuntamiento, por contra, alega que se trata de un equipamiento social de gran interés para los ciudadanos de Málaga y que además permitirá estrechar lazos entre los pueblos rusos y español. El proyecto contempla un conjunto de apartamentos en régimen hotelero, y distintas instalaciones deportivas, centro cultural, teatro y una iglesia ortodoxa.

Altos cargos avalan el complejo

Uno de los argumentos que el Ayuntamiento de Málaga suele esgrimir para defender las bondades del proyecto de centro hispano ruso es el aval que éste tiene de autoridades y altos cargos de la República Rusa.

Los terrenos en el Monte San Antón, que una plataforma malagueña reivindica sean protegidos e incluidos en los límites del parque natural de los Montes de Málaga, fueron adquiridos por Bravo Turismo, y, según el administrador único de ésta, Vladimir Beniachvili, tendrán como destinatario final la sociedad constituida para la gestión del centro. Administrada también por él, está constituida por la Asociación de Amigos de España, propietaria del 99%, mientras que el 1% restante se lo reparten a partes iguales la sociedad deportiva Dínamo de Moscú y la federación de sindicatos de la capital rusa.

De la primera, presidida por el mariscal Alexander Yefimov, "dos veces héroe de la Unión Soviética", forman parte 400 autoridades, entre ellas el director del teatro Bolshoi y del ballet Stanislavsky, el rector de la Universidad de Moscú, y la presidenta de la Academia de Cultura de Rusia. Las obras del centro ruso, en el que se prevé una inversión de unos 30 millones de euros, serán financiada por la empresa estatal de petróleos de la república de Tartastán, Tatnieft.

El embajador de Rusia en España, Mikhail L. Kamynin, escribió el pasado julio al presidente de la Junta, Manuel Chaves, para pedirle su apoyo al proyecto, del que también el primer ministro de Rusia, Mikhail Kasianov ha hablado con el presidente José María Aznar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de diciembre de 2002

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