Ir al contenido
_
_
_
_

Unos pacientes muy especiales

Todo en el servicio de neonatología del hospital La Fe es especial. Desde los pequeños chupetes de los prematuros a la minúscula ropa que necesitan los bebés, necesariamente a la medida de unos pequeños que a veces apenas superan los 400 gramos. Los profesionales de esta unidad cuidan a los niños hasta el último detalle como muestra una incubadora doble, habilitada para que los gemelos puedan mantener sus lazos emocionales y seguir haciéndose compañía hasta en estas pequeñas cunas cubiertas, o unos cilindros que cuelgan del techo para absorber los ruidos de las visitas y las alarmas de los complejos equipos médicos que monitorizan la salud de los pequeños.

Pero el aumento de prematuros no ha pasado de largo para la unidad. Cada vez llegan más niños no sólo de partos del propio hospital La Fe sino de toda la Comunidad Valenciana e incluso de provincias limítrofes que acuden en busca de los mejores especialistas. Y cada vez hay más bebés con menos peso. Mientras en 1997 un 23% de los ingresados en cuidados intensivos eran menores de 1.500 gramos, el año pasado esta cifra ya ascendió al 41%, en su mayoría fruto de partos múltiples. Esta situación y el incremento de nacimientos, que elevó el índice de ocupación media al 93,7% el año pasado, como apunta Lola Bernabé, supervisora de enfermería del servicio, provoca una sobrecarga laboral que, pese a no repercutir en la calidad de la asistencia, hace necesario un refuerzo del personal proporcional al aumento de actividad registrado los últimos años, como reclaman desde la unidad.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_