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Carme J. Huertas gana el Ruyra, y el Folch i Torres queda desierto

Una obra con trasfondo ecologista de la escritora Carme J. Huertas (Sant Just Desvern, 1958) obtuvo ayer el 29º Premi Joaquim Ruyra de narrativa para jóvenes, que se entregará hoy en la tradicional Nit de Santa Llúcia. El 40º Premio Josep Maria Folch i Torres de novela infantil quedó desierto por decisión unánime del jurado. Xavier Blanch, editor de La Galera, que publica los dos galardones, explicó que, "en general", las 15 obras presentadas no cumplían con el doble requisito de originalidad temática y rigor lingüístico exigido.

La gent de pedra, presentado bajo el título de L'Aristot, se impuso entre las 18 obras presentadas al Joaquim Ruyra, dotado con 6.000 euros. Carme J. Huertas explicó que se trata de una obra ambientada hace 7.000 años. El libro habla de la vida de una tribu en un lugar llamado Vall Tancada. Aislados del mundo, sus habitantes siguen anclados en el "culto animista, la magia y los rituales relacionados con el paisaje", mientras que a su alrededor se inicia el camino hacia el neolítico. Para los miembros de la tribu, "la piedra lo es todo, una herramienta, un arma, su casa y dios". La trama empieza a desarrollarse cuando un joven que vive cerca del mar se aproxima al valle, circunstancia que provocará una serie de "cambios, aventuras y una historia de amor".

Huertas se ha inspirado en el paisaje donde vive, en Corbera (Baix Llobregat). Allí, en unas peñas que se divisan desde su casa hay una forma esculpida en la piedra que se asemeja a una cara y que los vecinos llaman Aristot. "No se sabe su antigüedad, ni si fue esculpida por los hombres o si es natural", explicó Huertas. A pesar de ello, su presencia ha llevado a la autora a fabular acerca de la relación que nuestros antepasados mantenían con la piedra.

Un libro "ecologista"

El entorno de la sierra del Ordal, afirmó Huertas, "está cediendo cada vez más a la presión urbanística". Huertas ha querido sugerir a los lectores "el respeto por la naturaleza, la dependencia de los frutos de la naturaleza y la adaptación a los recursos del medio" que distingue a los miembros de la Vall Tancada. Así, afirma que se trata de un "libro ecologista".

El Folch i Torres fue declarado desierto por segunda vez en 40 años de historia. Esta circunstancia ha originado un vivo debate entre los cinco miembros del jurado y Xavier Blanch, editor de La Galera, "por si el premio necesita una reorientación en próximas ediciones", afirmó Blanch. El editor añadió que el resultado de esta convocatoria denota cierto "síntoma de crisis" en la literatura para niños de 9 a 12 años, ya que la mayoría de obras que se dirigen a esa franja de edad caen "en tendencias demasiado pedagógicas y con mucha moralina".

El galardón nació bajo el franquismo con la finalidad de renovar la literatura infantil en catalán, cuya tradición se vio truncada tras la Guerra Civil. Desde que se instituyó lo han ganado los autores Joaquim Carbó, Sebastià Sorribas, Josep Vallverdú, Gabriel Janer Manila y Oriol Vergés, entre otros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de diciembre de 2002