Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Maragall propone facilitar la integración de policías y guardias civiles en los Mossos d'Esquadra

Pasqual Maragall se mostró ayer decididamente partidario de facilitar la integración en los Mossos d'Esquadra de los agentes del Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil que prestan servicio en Cataluña. El líder socialista sostuvo que, 20 años después de iniciado el despliegue de los Mossos, no existen ya los motivos que hacían "comprensible" la voluntad de crear una policía autonómica muy diferenciada.

La experiencia en el Gobierno de España y en los principales ayuntamientos catalanes ha llevado a los socialistas a valorar profesionalmente a la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía. Y ahora, cuando Maragall piensa en cómo afrontar los problemas de seguridad ciudadana desde el Gobierno de la Generalitat, no tiene inconveniente en recurrir a la integración de agentes de estos cuerpos en la policía autonómica.

Este trasvase de agentes entre los cuerpos policiales es una forma válida para resolver a la vez varios problemas, según explicó ayer Maragall en Manresa. Uno de ellos es facilitar que se queden en Cataluña los agentes que lo desean, que están enraizados en ella y dispuestos a adaptarse a los Mossos d'Esquadra. El otro problema por resolver es la actual insuficiencia de aspirantes a ingresar en la policía autonómica, que, de mantenerse, no permitiría cumplir el calendario de su despliegue por toda Cataluña.

El aspirante socialista a la presidencia de la Generalitat se trasladó a la capital del Bages para visitar una comisaría de los Mossos d'Esquadra y un cuartel de bomberos. Tras la visita, Maragall expuso su compromiso de gobierno en materia de seguridad ante un auditorio formado sobre todo por dirigentes del PSC relacionados con la gestión municipal en esta materia y por miembros de los cuerpos policiales interesados en conocer estos proyectos.

Maragall aseguró solemnemente que, si gana las próximas elecciones autonómicas, adelantará al año 2007 la culminación del despliegue de los Mossos d'Esquadra por toda Cataluña. Ratificó su voluntad de que, mientras se lleva a cabo este despliegue, el consejero de Interior del Gobierno de la Generalitat asuma la autoridad política sobre todos los cuerpos de seguridad actuantes en Cataluña y expuso un plan de coordinación en los distintos niveles de las administraciones públicas. Su esquema incluye que, además de la ya existente Junta de Seguridad de Cataluña, que pasaría a estar presidida por el consejero de Interior, se crearían una comisión del Gobierno catalán para la seguridad, un centro coordinador de seguridad y emergencias, y unos consejos regionales de seguridad, y se daría una nueva configuración a la juntas locales de seguridad, presididas por los alcaldes.

A todo ello se añadirían, explicó Maragall, lo que denominó "contratos locales sociales y de seguridad", instrumentos de "proximidad" para afrontar los problemas de seguridad en las áreas socialmente conflictivas, en las que su resolución sólo es posible atacando también las causas estructurales.

El presidente del PSC tomó pie de la catástrofe provocada por el hundimiento del petrolero Prestige frente a Galicia para destacar la importancia de la seguridad, en el sentido amplio de la palabra. Lo que hace que la gente se rebele contra el Gobierno ante el aumento de la inseguridad o su insensibilidad ante catástrofes como la que asola la costa gallega es, afirmó, "que el Gobierno no comparta el dramatismo" de estas situaciones. "La gente lo ve y le retira el crédito", dijo, "y esto es lo que está pasando aceleradamente ahora en España".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de diciembre de 2002