Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:FERNANDO VÁZQUEZ | Entrenador del Rayo Vallecano

"No sé qué tengo de raro para recibir tantos palos"

Fernando Vázquez es, todavía, el entrenador del Rayo Vallecano. Pero no lo es por deseo de la directiva sino porque Julen Lopetegui ha rechazado la oferta de Ruiz Mateos, el dueño del club, por tener contrato como ayudante de Iñaki Sáez, el seleccionador español. Ante esta situación, Vázquez, que se encuentra hundido, afronta el partido frente al Barça sabedor de que su carta de despido ya está redactada.

Pregunta. Sigue siendo entrenador del Rayo gracias al 'no' de Lopetegui. Usted preparando el partido con el Barça y los directivos hablando con otro entrenador. Con amigos así...

Respuesta. ¿Y qué quiere que le diga? Yo no entiendo nada. No puedo ir de héroe, porque no lo soy. No sé si hice algo mal en mi trabajo o he cometido algún error en mi actitud pública.

"Si es por los futbolistas que he sacado, soy el número uno de España"

P. El Rayo es penúltimo.

R. ¿Y alguien esperaba que fuéramos quintos? Fíjese que ganando al Barça nos ponemos a tres puntos de ellos. ¿Qué le parece?

P. A su presidenta, no demasiado bien. ¿Ha hablado con usted alguien del club?

R. Nadie.

P. En el entrenamiento de ayer charló unos minutos con el director general, Álvaro Ruiz-Mateos.

R. Pero sólo hablamos del plan de trabajo de la semana.

P. ¿Con la que está cayendo?

R. Dejémoslo así.

P. Hace un año los resultados y el vestuario consiguieron el despido de Goicoechea. Por lo visto, a usted no le defienden los resultados, pero sí el vestuario.

R. Siento que los jugadores están a muerte conmigo, pero las palabras sirven de poco. Yo adquirí un compromiso con el club y lo estoy cumpliendo. Me cabrea que digan que yo hago equipos pero no consigo resultados. El otro día tuve que llamar a una emisora de radio porque dijeron que yo había descendido con el Compostela, el Oviedo, Las Palmas... ¡Es mentira!

P. Algún despido sí ha tenido.

R. Yo me fui del Compostela un mes de marzo por culpa de Caneda y el equipo luego descendió. Cogí al Mallorca con cero puntos, le dejé décimo y en la UEFA eliminamos al Mónaco y al Ajax. ¿Cómo que no consigo resultados? Y encima dejo equipos hechos.

P. Presume usted de descubrir jugadores como churros.

R. Yo no presumo de nada. Ahí están los hechos. Hablemos del Mallorca: Eto'o, Tristán, Novo, Robles, Riera... A todos los pongo yo. A Eto'o no le quería nadie. Le fiché en contra del club. Y ahora presume de él su presidente...

P. Pero acabó el año y no le renovaron. Y del Betis le echaron.

R. Yo llego al Betis, recién descendido, y me promete Lopera que voy a tener el mismo equipo que en Primera. O sea, con Finidi, Alfonso y compañía. Y me digo: 'asciendo con la gorra'. Luego me encuentro con que todos los jugadores se quieren ir. Desde Prats hasta Alfonso. Y se van unos cuantos. El club gana 5.000 millones y me ficha jugadores del Extremadura. Hago un equipo nuevo. La afición está en contra mía, Lopera también... Y ahí tiene usted al Betis ahora. Varela, Joaquín, Arzu, Capi, Rivas... A todos los saco yo. Pero me tuve que ir. ¿Qué hice mal allí? ¿Construir un equipo? ¿Hacerle ganar 5.000 kilos a Lopera?

P. No me diga que también triunfó en Las Palmas.

R. ¡Claro que no! Pero yo en Las Palmas estuve seis meses sin cobrar. Descendimos en el último partido e intentaron renovarme. Algo bueno haría. ¿Qué entrenador no ha descendido a un equipo? ¿Y yo, por hacerlo una vez, soy una mierda? No hay derecho que ésa sea la percepción que se tiene de mí. Lo que pasa es que yo no soy nadie. Soy Fernando Vázquez, vengo de una aldea... Mi forma de trabajar, mi apuesta por los jóvenes, es muy peligrosa. Si es por los futbolistas que he sacado, soy el número uno de España.

P. Será que no se sabe vender.

R. Pues va a ser eso, porque he oído decir que hay jugadores a los que hice debutar, como Novo, que los ha descubierto Luis Aragonés.

P. ¿Sabía dónde se metía cuando fichó por el Rayo?

R. Cuando acepto la oferta se me pide que haga un equipo nuevo y de repente, en sólo tres meses, se arma este lío. ¡Pero si el Rayo está pegado a un montón de equipos en la clasificación! Creía que iba acompañado en el barco, pero...

P. Pero ha habido situaciones dañinas que no ha sabido manejar. Aquel enfrentamiento entre jóvenes y veteranos...

R. ¿Dónde no hay fricciones? Si en su periódico hay un relevo generacional y le afecta, imagino que no le gustará.

P. Pero es una batalla que ganan los veteranos.

R. Yo pongo a chavales y ese equipo juega bien, pero no gana. Entonces echo mano de gente más experta. No puedo permitir que en los malos tiempos la responsabilidad recaiga en los jóvenes, porque les matan si pierden.

P. ¿No es eso renunciar a sus principios?

R. No. Yo no puedo quemar a los chavales. Vendí a los dirigentes una ilusión del Rayo, vendí la construcción de un equipo al que dentro de tres años no va a reconocer nadie, y me lo compraron. Y no es incompatible con estar en Primera. ¿O los jóvenes del Rayo son más tontos que los del Athletic?

P. Por lo que dice, no está claro que el club sepa lo que quiere.

R. Ya no sé nada. Pero esto supone un dolor personal y un desgaste profesional. No sé qué tengo de raro para recibir tantos palos. No sé qué estoy haciendo mal.

P. ¿Y si pierde contra el Barça?

R. ¿Y no es normal perder contra el Barça?

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de diciembre de 2002