El PA, socio del PSOE en el Ayuntamiento de Sevilla, critica la descoordinación en varios problemas locales

El pleno del Ayuntamiento de Sevilla de ayer pudo batir récord por su brevedad: en apenas una hora se había sometido ya a votación todo el orden del día y las mociones de la oposición. Hasta el PP votó a favor de una propuesta andalucista que cuestiona la labor del Ministerio de Fomento: el Ayuntamiento adelantará fondos para no retardar más la transformación de la N-IV a su paso por la barriada de Bellavista en una ronda urbana, unas obras que se comprometió a financiar el Estado. También se aceptó con inusual unanimidad una moción de IU para que se dé uso a 11 solares regenerados con fondos europeos.

Sin ningún gran punto de debate entre gobierno y oposición, las divergencias surgieron entre los dos socios, fuera del salón de plenos y con la sesión ya casi acabada. Durante los dos últimos días la actualidad municipal se ha centrado en varios temas en los que entran en competencia delegaciones socialistas y andalucistas: el principal, el corte de la calle Imagen, en pleno centro de la ciudad, y que está cerrada al tráfico con motivo de las obras del aparcamiento de la plaza de la Encarnación.

Los socialistas, con la Delegación de Tráfico y Transportes en sus manos, defienden que se habilite un carril que permita el paso de autobuses antes de Navidad para evitar pérdidas mayores a los alrededor de 400 pequeños comercios de la zona; y la delegada de Obras Públicas, la andalucista Isabel Guerra Librero, advirtió la pasada semana de que la apertura de la calle significaría la paralización de las obras del aparcamiento.

El pasado miércoles, la portavoz del PA y primera teniente de alcalde, Paola Vivancos, rectificó a su compañera de filas, asumió la falta de entendimiento entre Tráfico y Obras Públicas, y se puso al frente de la coordinación entre las dos áreas con el objetivo de sacar adelante un proyecto para abrir la calle. No obstante, Vivancos apuntó que esa labor de coordinación "supuestamente" debería hacerla el alcalde.

La portavoz andalucista se acercó ayer al puesto del delegado de Tráfico, el socialista Blas Ballesteros, en el salón plenario para mantener con él la conversación que, según explicó después ella misma, no pudo mantener el miércoles porque no consiguió que el delegado contestara a sus reiteradas llamadas de teléfono.

La charla, en la que acordaron que el director de área de Tráfico contactaría con el de Obras Públicas para elaborar el proyecto, se desarrolló con actitud "absolutamente positiva", según los dos ediles. Sin embargo, apenas terminado el pleno, cada uno cuestionaban la postura del otro: Ballesteros arremetió contra el PA por "poner a pirómanos para evitar un fuego", en alusión a la delegada de Obras Públicas, en vez de a "gente mesurada y dialogante", descripción con la que identificó al alcalde socialista. Vivancos, rechazó "entrar al trapo de la polémica", pero le sugirió a Ballesteros que presentase soluciones "en los despachos" y no en los medios de comunicación.

Momentos después, en otra esquina del Ayuntamiento, el delegado de Urbanismo, el andalucista Rafael Carmona, cuestionaba la validez del concurso de ideas convocado por la Delegación de Tráfico para peatonalizar la avenida de la Constitución, la que recorre la fachada principal de la Catedral y que constituye la principal arteria de acceso al centro. Según Carmona, este es un proyecto urbanístico que precisa de un "serio y profundo" debate. "Lo que no puede ser es que desde Tráfico se haga una ordenación urbanística", subrayó.

El portavoz municipal del PP, Jaime Raynaud, por su parte, ve ya una crisis "en toda regla, aunque encubierta", en el gobierno sevillano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 28 de noviembre de 2002.

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