Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crítica:ENSAYO

El socialismo posliberal

Basado en el liberalismo político de John Rawls y en el republicanismo, el nuevo socialismo se instala ahora en nuestro país, y con capacidad de teorización.

El autor es un dirigente del PSOE de la última generación y el libro trata del socialismo del siglo XXI. Quien por estas circunstancias se adentrase en él creyendo que se trata de un libro de coyuntura, se equivocaría y habría de dejarlo. De nuevo socialismo es un libro de filosofía política, repleto de ideas y sugerencias, y por tanto un libro denso. A esta complicación objetiva se le añaden las dificultades de escritura del propio autor, que ha escrito un texto muy sugerente pero desequilibrado, que en momentos echa a correr y desarrolla tesis cogidas con alfileres, y en otros es moroso hasta la extenuación.

Superadas estas deficiencias, la profundidad del libro debe ser agradecida por quien busque las señas de identidad de un socialismo de formas distintas a las anteriores, que puede llegar a gobernar próximamente. Cuando haya distancia histórica suficiente se podrá demostrar que una buena parte de los contenidos de la tercera vía blairiana fue practicada en España por los gobiernos socialistas, sin que ninguno de sus protagonistas tuvieran la capacidad de teorización de sus homólogos británicos.

DE NUEVO SOCIALISMO

Jordi Sevilla Crítica. Barcelona, 2002 222 páginas. 17 euros

Jordi Sevilla se adelanta ahora y pone las semillas teóricas de lo que el nuevo socialismo quiere hacer. Un socialismo que conserva el vigor de los principios clásicos, pero los ajusta e interpreta según la realidad actual y la historia vivida. Un socialismo basado en dos matrices: las ideas de Rawls y el republicanismo de Pettit. Es rawlsiano en el sentido de que demanda la igualdad de libertades básicas para todos y la igualdad de oportunidades en el acceso a cargos y posiciones, unido a desigualdades que procuren el mayor beneficio a los menos aventajados. Y es republicano porque sitúa la libertad en la prioridad de la tríada respecto a los otros dos principios clásicos de la Revolución Francesa: igualdad y fraternidad.

Esa versión republicana,

y socialista, de la libertad trata de superar las desarrolladas por Berlin. No se trata tan sólo de la libertad positiva (libertad para decidir quién manda o por quién ser gobernado) ni de la libertad negativa (mi propio ámbito privado de decisión), sino de la libertad entendida como no dominación arbitraria por parte de otros. Un individuo es libre si tiene la posibilidad de llevar adelante el proyecto personal de vida que desee. El nuevo socialismo es la búsqueda de la libertad real, y la igualdad es un instrumento que hay que conseguir para que todo el mundo sea libre.

Con tal eje ideológico era imposible que no se dieran zonas de rozamiento entre el socialismo y el liberalismo. Según el autor, el liberalismo político de Rawls o de Dahrendorf está más próximo al nuevo socialismo que al liberalismo de Hayek. Sevilla se subroga en la tesis de Chantal Mouffe: el socialismo sólo tiene futuro si se le aborda como una profundización de las conquistas pluralistas realizadas por la democracia liberal. En otras palabras, debe convertirse en socialismo liberal. Como corresponde a la especialidad del autor, los momentos más brillantes son aquéllos en los que aborda el análisis del sistema económico: la crítica a la dictadura de la razón económica, entendida como esfera independiente de la sociedad y como aquella que marca las normas sociales.

La casualidad ha hecho que De nuevo socialismo se publique cuando parece emerger un interesante debate sobre las ideas que defienden las distintas fuerzas políticas. Merece ser atendido y diseccionado con detenimiento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de noviembre de 2002

Más información

  • Jordi Sevilla