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Liga de Campeones | FÚTBOL

Van Gaal: 'Perdono pero no olvido'

El técnico dice que se iría si Gaspart le hubiera prometido a Valdés el primer equipo

'¡El único que puede prometer algo a un jugador soy yo!', exclamó airado el técnico del Barça, Louis van Gaal, cuando ayer fue cuestionado por el caso del portero Víctor Valdés, que ya se ha reincorporado a la disciplina del club tras negarse a jugar con el filial. 'Ni siquiera puede hacerlo el presidente: si lo hiciera, yo me iría. No puedo imaginar que eso pase. No quiero ni preguntar'. Van Gaal negó de esa forma que el propio Gaspart o cualquier directivo hubiera pedido al portero en verano que desechara ofertas garantizándole, a cambio, que se le renovaría el contrato (cobra 20 millones al año) y que sería este año jugador exclusivamente del primer equipo. La reacción del holandés vino a constatar algo sabido: que su relación de confianza con Gaspart dista mucho de la que tenía con Núñez.

Van Gaal se mostró ayer consternado en el Camp Nou, mientras Valdés apareció tranquilo. El guardameta pidió ayer perdón por su indisciplina con la misma seguridad apabullante que desarmó a Gaspart; desquició a Van Gaal y dejó de piedra a sus compañeros. El portero, que exculpó a su familia y su agente de la decisión tomada ('lo he hecho yo solo y sólo yo rectifico') se reintegrará mañana a los ensayos del Barça, pero hoy no estará en el trámite ante el Galatasaray (19.15, Canal +) ni el sábado en Riazor. El domingo jugará el derby con el filial. Van Gaal pronunció algo ya intuido: 'Perdono, pero no olvido'. O, lo que es lo mismo: a Valdés le costará volver a ser citado a no ser que Bonano o Enke se lesionen.

Valdés no acudió el sábado a entrenarse con el filial al Miniestadi y ayer fue a su lugar de trabajo a hacer pesas en el gimnasio. Y, luego, solo, se plantó ante las cámaras con un papel, que ocultó en cuanto lo enfocaron. El portero, en un breve monólogo, asumió las consecuencias de su rebeldía (jugar en el filial y una multa de 6.000 euros) y quiso replicar ('estoy en mí derecho') algunas cosas: 'No fue una chiquillada: tomé dos días para reflexionar mi futuro. Mi entorno sólo quiso llevarme por el camino del bien. Tampoco me escapé: estaba en casa y hablé con mi capitán, mi delegado y el presidente'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de noviembre de 2002