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El presidente de la FARA atribuye la causa judicial a una 'estrategia política'

Vicente Rodríguez inicia una protesta ante el Parlamento andaluz

El presidente de la Federación de Asociaciones Romaníes de Andalucía (FARA), Vicente Rodríguez, negó ayer que se cometieran irregularidades en el pago de nóminas y la gestión de ayudas en Cádiz, como figura en informes presentados ante el juzgado malagueño que investiga el caso Fara. A las puertas del Parlamento, Rodríguez atribuyó ayer a 'una estrategia política' la causa judicial abierta hace un año.

Vicente Rodríguez aseguró que la retirada de las ayudas de la Junta de Andalucía a la federación que preside están afectando negativamente a los programas de lucha contra el absentismo escolar, que antes desarrollaba FARA. Por esta razón, Rodríguez anunció ayer ante el Parlamento andaluz el inicio de una huelga de hambre en protesta por el 'abandono del colectivo gitano' y la 'negativa' del presidente andaluz, Manuel Chaves, a recibirles.

La Junta de Andalucía retiró todas las ayudas y la colaboración que había tenido hasta entonces con la entidad tras la investigación abierta por el Juzgado de Instrucción número 7 de Málaga sobre el supuesto desvío de fondos públicos a cuentas particulares de directivos, entre otras acusaciones.

La instrucción judicial provocó la detención de numerosos dirigentes, entre ellos el presidente de FARA, que permaneció dos meses en prisión preventiva. En la causa están imputadas 13 personas, entre ellas el secretario, el tesorero y un asesor. Rodríguez criticó ayer la instrucción judicial y atribuyó el caso a 'una estrategia política'. El dirigente de la FARA también rechazó la existencia de 'irregularidades' en la gestión de ayudas y el pago de nóminas en Cádiz, como figura en informes policiales presentados ante el juzgado malagueño que instruye el caso.

Acompañado por otros representantes de entidades gitanas, como Manuel Heredia, de la federación catalana, o el tío Casiano, el presidente de la FARA dijo que está dispuesto a dimitir si con ello ayuda a zanjar la situación, pero que no aceptarán cambiar de nombre a la entidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de noviembre de 2002