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Iberia repara la avería después de 21 horas de caos y 48 vuelos cancelados

El PSOE llama al Congreso a Cascos y al presidente de la compañía

La compañía Iberia logró ayer por la mañana, tras 21 horas de caos absoluto, resolver la avería que le ha obligado a cancelar 48 vuelos y provocó retrasos en otros 970. Incluso después de subsanar el problema, el 30% de los vuelos sufrió retrasos por el desorden acumulado. Los socialistas pidieron la comparecencia en el Congreso del presidente de Iberia y del ministro de Fomento y achacaron la crisis a la 'oscura privatización' de la compañía.

Hasta las 5.55 de ayer no pudieron los técnicos de Iberia restablecer el fallido sistema informático de la compañía, que sembró el caos en la mayoría de los aeropuertos españoles e impidió trabajar a la práctica totalidad de las agencias de viajes del país. Los operarios sustituyeron centenares de metros de cable y sólo pusieron en marcha el sistema cuando estaban completamente convencidos de que ya no se produciría ningún cortocircuito, origen, al parecer, del incendio que inutilizó durante 21 horas el sistema operativo. Las causas no están aún claras, aunque se sabe que el incendio fue de tipo eléctrico porque no hubo llamas, sólo humo.

Los aeropuertos más afectados fueron Barajas, con 17 cancelaciones, y El Prat, con 13. Pero la avería, por contagio, afectó también a muchos de los aeropuertos de todo el mundo donde opera Iberia. Y dejó en tierra a centenares de pasajeros que ayer, tras hacer pasado la noche en hoteles, se incorporaban a otros vuelos para tratar de llegar a su destino, aunque con un día de retraso.

La compañía no era capaz ayer de cuantificar el número de viajeros afectados por el caos ni cuántos de ellos han presentado reclamaciones. Según sus portavoces, la legislación no obliga a ningún tipo de compensación por retrasos o cancelaciones. Sólo lo hace por overbooking, esto es, por vender más reservas de las plazas disponibles en el avión.

La reparación del sistema permitió también que las agencias de viajes españolas pudieran volver a trabajar. Hasta 7.000 de ellas usan en España el sistema de reservas de billetes Savia Amadeus, que depende de los ordenadores de Iberia, por lo que también quedó inutilizado durante esas 21 horas. Estas agencias estuvieron mano sobre mano todo el jueves, ya que no podían hacer reservas, fueran o no de la companía Iberia.

Los retrasos continuaron ayer. El 30% de los vuelos, según los datos ofrecidos a media tarde, sufría demoras de más de 20 minutos. Además, del total de vuelos cancelados, 18 estaban previstos para la jornada de ayer.

Los socialistas expresaron con toda contundencia su indignación por el caos vivido el jueves en los aeropuertos y presentaron la solicitud de comparecencia tanto del presidente de Iberia, Xabier de Irala, como del ministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos, para explicar los motivos de esta crisis y, sobre todo, las medidas adoptadas para que no vuelvan a suceder estos 'graves y continuados incidentes'. 'El Tribunal Supremo nos ha dado la razón', dijo Jesús Caldera, el portavoz del PSOE, en referencia a una reciente sentencia sobre la conveniencia de que los presidentes de compañías privatizadas acudan al Congreso.

Caldera vinculó esta avería con el 'oscuro proceso de privatización' de la compañía, 'sin control parlamentario'. Es precisamente el de las privatizaciones un asunto en el que los socialistas se han centrado últimamente, y el número dos de este partido no dejó pasar esta oportunidad. Éste enumeró una serie de problemas que ha tenido el servicio de la compañía -'retrasos, pérdida de maletas, incidentes graves de seguridad'- para probar que, tras la privatización, la compañía 'no ha mejorado la calidad ni ha defendido a los usuarios'.

El portavoz socialista recordó que la dirección actual de la compañía 'es la misma que puso [Rodrigo] Rato [ministro de Economía] en 1996 cuando llegó al Gobierno', que hay quien ha decidido reducir personal -2.500 empleados- y rutas, y con ello están reduciendo la calidad de algo que, para los socialistas, 'tiene obligaciones de servicio público'.

El PP respondió inmediatamente. Vicente Martínez Pujalte, el portavoz económico, consideró 'absurdo' vincular la privatización de Iberia con una 'avería técnica' y concluyó que Caldera se ha instalado en la 'dinámica de la mentira'. Incluso sacó a relucir un 'caso abierto en la Comisión del Estatuto del Diputado sobre un billete de la esposa de Caldera' a Cuba que Iberia cargó a la cuenta de la tarjeta Iberia Plus que posee el diputado socialista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de noviembre de 2002