Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
COLUMNA

El río del olvido

Tenía una pasión. Lo ha contado Joan F. Mira: 'La pasión de Cucó por su país no enturbia su pasión por la verdad'. En realidad, una y la otra son la misma, tal como las entendió una generación de intelectuales que en los años sesenta se propusieron profundizar en la verdad, una verdad social, histórica, cultural, colectiva, que había sido escondida y tergiversada hasta el delirio. A Vicent Soler, que ha recorrido incansablemente kilómetros y kilómetros y ha dedicado días, tardes y noches a presentar el último libro de Alfons Cucó, Roig i blau, allí donde él, debido a su salud, minada por el cáncer, ya no podía llegar, le gusta repetir la cita de Manuel Rivas que Cucó hizo suya: 'La historia de Galicia no puede confundirse con la historia del galleguismo y menos con la del nacionalismo. Pero sin ese movimiento, Galicia continuaría tras el río del olvido'. Pongan País Valenciano donde dice Galicia y valencianismo donde dice galleguismo y lo entenderán mejor. Salir del 'río del olvido', emerger en la historia como pueblo, con conciencia de ello, pese a los defectos y las contradicciones, pese a las contrariedades y las frustraciones. Eso ha sido, eso es, el valencianismo. Cucó, con sus opciones políticas discutibles (la unificación de los socialistas, la evaluación de la transición...), fue un hombre exigente consigo mismo. Su oficio de historiador se sustentaba en un trabajo minucioso a partir de fichas y fichas, de documentos, de referencias clasificadas con precisión. Su trabajo, como historiador, como político, como valenciano, siempre le salvará del 'río del olvido'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de octubre de 2002