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Un juego de rol, posible móvil del homicidio de una mujer en Sabadell

El cadáver desnudo de Helena Jubany tenía quemaduras en todo el cuerpo

Helena Jubany, la mujer de 27 años de Mataró (Barcelona) que fue hallada muerta en el patio de un piso en Sabadell en diciembre de 2001, podría haber sido víctima de algún tipo de juego de riesgo o de rol llevado a extremos homicidas. Ésta es la opinión del abogado de los padres y hermanos de la fallecida, que ayer hicieron públicos detalles de la investigación después de que el juez que instruye el caso levantara el secreto del sumario. Hasta ahora se ha imputado a tres personas. Una de ellas apareció ahorcada en la prisión de Wad Ras.

La muerte de Helena Jubany causó un fuerte impacto en la capital del Maresme, donde era bastante conocida en ambientes culturales. Las misteriosas causas que rodearon su muerte -fue hallada desnuda y con quemaduras por todo el cuerpo- hicieron pensar desde el principio que tras el asesinato podría encontrarse algún tipo de rito macabro. El abogado de la familia Jubany, Pep Manté, aventuró la hipótesis del juego de rol y explicó que Helena fue, con toda probabilidad, elegida por los presuntos asesinos para representar, de forma inconsciente, un papel de víctima de una serie de bromas y amenazas llevadas demasiado lejos.

Hasta el momento se ha imputado a tres personas en este caso: Muntsa Careta, que en mayo de este año fue hallada ahorcada en los lavabos de la prisión de Wad Ras, donde se encontraba recluida; Ana Echaguivel y el compañero sentimental de Careta, Santi Laiglesia. Careta, que fue detenida el 12 de febrero pasado, compartía con Laiglesia un piso en el mismo bloque donde fue encontrada muerta Helena Jubany.

En dicha vivienda se encontraron también dos botes de Noctamid, un fármaco que contiene Benzodiapezina, la misma substancia que fue encontrada en el cuerpo de la víctima. El 23 de marzo se detuvo a la segunda imputada, Ana Echaguivel, después de que una prueba de caligrafía demostrase que era la autora de uno de los anónimos que Jubany había recibido las semanas previas a su muerte. Echaguivel fue, posteriormente, puesta en libertad con cargos.

El representante legal de la familia sostiene que en ningún caso la joven sospechó que formaba parte del juego macabro que desembocaría en su muerte. 'Helena no sospechaba ni sabía nada. Había comentado que recibía anónimos pero no estaba asustada, sólo intrigada y con curiosidad', ha explicado Manté.

La investigación del caso sigue abierta, ya que todavía faltan por determinar los hechos ocurridos entre las 12.00 del 30 de noviembre y las nueve de la mañana del 2 de diciembre, cuando fue hallado el cadáver. El abogado de la familia no descarta que aparezcan más implicados en este caso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de octubre de 2002