OPINIÓN DEL LECTORCartas al director
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Del 112 y del hospital de Getafe

Mi nombre es Susana Nájera Sánchez, y les envío esta carta para pedirles, por favor, que la incluyan en su periódico como protesta ante la mala gestión del número de urgencias 112, y también el mal servicio que nos ofreció el hospital de Getafe.

El domingo día 22 de septiembre, a mi cuñado le dio un latigazo en la espalda tan fuerte que se cayó al suelo y perdió la movilidad de los brazos y piernas, y casi perdió el sentido.

A las 18.10 llamamos al 112 para solicitar una ambulancia de urgencia y poder trasladarle al hospital.

Lo único que hicieron fue traspasar la llamada al 061, y éstos, a un médico de la coordinadora de Urgencias de Madrid, el cual nos dijo que nos enviaba un ambulancia urgentemente.

A las siete de la tarde, y sin saber nada de esa ambulancia, volvimos a llamar al 112; lo único que hicieron de nuevo fue pasarnos con el 061, y a su vez con otro médico de la coordinadora, al cual le tuvimos que explicar todo de nuevo.

Mi cuñado llevaba ya una hora tirado en el suelo con fuertes dolores y nosotros sintiéndonos impotentes sin poder ayudarle.

A las 19.40 nos llamaron diciendo que la ambulancia ya había salido de camino.

Cuando dicha ambulancia llegó, sobre las ocho de la tarde, nos dijeron que el aviso se lo habían dado a las 19.28.

Le llevaron al hospital de Getafe (el más cercano a su casa). Dos horas después de estar allí, preguntamos en admisión, porque no sabíamos nada.

El personal del hospital de Getafe que estaba en ese momento en urgencias lo único que nos dijo fue: 'Apenas habéis llegado hace dos horas, todavía es pronto; la media es esperar unas tres horas para saber algo'. Puede imaginarse cómo nos sentimos al recibir esas palabras.

Después de estar más de cuatro horas en el hospital sin ninguna noticia, a la una de la madrugada nos dejaron verle.

Lo único que le hicieron como tratamiento fue inyectarle dos valium y dictaminarle una lumbalgia aguda, sin hacerle ninguna prueba, sólo por pura intuición, supongo.

Las dos inyecciones se las pusieron nada más llegar; es decir, cuando preguntamos a las dos horas, mi cuñado ya había recibido todo el tratamiento que le iban a dar y a nosotros no nos dijeron nada.

Pero no acaba todo ahí; mi cuñado era incapaz de levantarse y meterse en nuestro coche para llevarle a casa, por lo que desde el hospital llamaron de nuevo al número telefónico de urgencia 112. La ambulancia tardó en llegar tres horas.

Es decir, mi cuñado primero estuvo tirado en el suelo durante dos horas esperando una ambulancia de urgencia y luego otras tres para poder irse a su casa. Los enfermeros de ambulancias nos dijeron que para la zona de urgencias de Fuenlabrada, Pinto y Griñón, el 112 sólo tenía una ambulancia en servicio ese día.

El día 23 de septiembre leo en un periódico local de la zona donde trabajo (Pozuelo de Alarcón) que don Alberto Ruiz-Gallardón ha presentado un nuevo servicio de un sistema de localización de llamadas de móviles al 112.

Espero, por el bien de las personas que se quedan aisladas en una montaña con una pierna rota y con la sola compañía de un móvil, que este nuevo sistema funcione.

De todas formas, me pregunto si Alberto Ruiz-Gallardón ha intentado alguna vez llamar al 112 por una urgencia. Seguro que en ese caso se pensaría mejor las cosas e intentaría solucionar el 'increíble' servicio que nos ofrece el 112.

Sólo queremos que la gente se entere de que lo mejor en una urgencia no es llamar al 112, sino utilizar el teléfono de la Cruz Roja o el Samur, seguro que ofrecen un mejor servicio.

Por supuesto, todo lo que aquí he contado ha llevado a poner una denuncia al 112 y otra al hospital de Getafe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 01 de octubre de 2002.

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