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PISTAS VIAJERAS | EL VIAJERO HABITUAL

Ciudades con bicicletas gratuitas

DESDE EL PASADO mes de mayo, todo el mundo puede subirse a una bicicleta en Viena sin pagar un céntimo. El Gobierno de la ciudad austriaca ha puesto al alcance del público 1.200 bicicletas que pueden utilizarse en el centro histórico (unos 10 kilómetros cuadrados). Los velocípedos esperan en 215 terminales (con capacidad de seis a 12 unidades). Quien desee utilizarlos sólo tiene que insertar una moneda de dos euros en la parte trasera del asiento para desencadenarla, algo similar a los carros del supermercado. Y cuando se quiera dejar, se vuelve a enlazar a una de estas terminales, con lo que se recupera la moneda. Las bicicletas tienen tres velocidades, están pintadas de rosa, azul y blanco y llevan publicidad. La policía vigila que ninguno de estos ciclistas se salga del perímetro establecido.

En Copenhague se puso en marcha hace un par de años un programa similar. Ahora, 1.300 bicicletas gratuitas recorren las calles de su centro entre los meses de abril y noviembre. Hace dos años, Helsinki siguió los pasos de Copenhague y colocó en 26 puntos de la ciudad unas 300 bicicletas bajo el mismo diseño y concepto.

Por otra parte, en Berlín se puede tomar una de las bicicletas del programa Call a bike, ubicadas en varios cruces de la urbe. En este caso no se trata de un servicio gratuito: cuesta cinco céntimos por minuto y un máximo de 15 euros por día. Se reserva por teléfono (sólo desde Alemania: 0800 52 25 522) y facilitando el número de una tarjeta de crédito.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de septiembre de 2002