Reportaje:

Cambio de vida

Los atentados 11 de septiembre modificaron el estilo de vida de los valencianos que viven en EE UU

Anabel Antón, natural de Elche, todavía recuerda el terror y la desesperación que sintió el día de los ataques terroristas el pasado 11 de septiembre en Nueva York. 'En el hospital universitario de Nueva York en First Avenue, la gente gritaba, lloraba, había mucha angustia. el polvo blanco que había en sus rostros, la dificultad que tenía para respirar en la calle cuando iba de camino a mi apartamento', dice Antón, una becaria universitaria que residía en Manhattan el día del ataque terrorista.

Antoni Vargas, nacido en Valencia, no tiene un recuerdo tan traumático como Antón de aquel día, pero no lo ha olvidado. 'Vivo en el estado de Connecticut, muy cerca de Nueva York, y desde aquí los atentados se vieron con mucho miedo, algunos creyeron que la cosa iba a seguir y que nosotros seríamos los siguientes', dice este ingeniero químico que trabaja para la Universidad de Connecticut, en Farmington.

En Estados Unidos se calcula que viven más españoles que los 90.000 registrados

Vargas cree que 'la histeria colectiva que se vivió las primeras semanas después de los ataques' ha pasado. 'En mi opinión, la sociedad estadounidense está ahora más unida que nunca. Incluso inmigrantes de primera generación ponen ahora la bandera en el portal de sus casas, como muestra de su nacionalismo', añade Vargas.

En la Costa Oeste de los Estados Unidos, los acontecimientos del 11 de septiembre sorprendieron a sus habitantes. 'No me lo podía creer cuando lo vi por televisión. Al principio, creí que se trataba de un accidente, pero cuando vi que el otro avión también chocó, supe que no era una coincidencia', dice María Jordan, natural de Elche, y residente en Tarzana (cerca de Hollywood).

A Jordan le preocupa cómo los ataques terroristas han afectado la economía estadounidense. 'Cada vez que recibo una carta sobre cómo está yendo el stock market (el mercado de valores), me dan ganas de llorar. Para los que tenemos dinero invertido esto ha sido la ruina. De todos modos, creo que la recesión económica ha sido general y ha afectado de forma global, no sólo a Estados Unidos', dice la coproductora de Cops, uno de los shows televisivos más populares en Estados Unidos.

A Javier Canet, nacido en Xàtiva, la crisis económica después del pasado 11 de septiembre le afectó tanto que ha tenido que cerrar su negocio en Los Ángeles y lo ha trasladado a la ciudad de Chipre. Canet y su esposa Mariana Zugasti tenían una agencia de viajes, una de las industrias que se vio más afectada después de los ataques. 'Nuestro negocio empezó a ir mal después del 11 de septiembre, ese mismo día tuve decenas de cancelaciones, por fax, e-mail, llamadas telefónicas... Mi mare me llamó desde Xátiva muy preocupada para saber cómo estábamos, quería que regresáramos, como si fuera eso fácil. Para tranquilizarla, tuve que repetirle varias veces que nosotros vivimos en la Costa Oeste'. Él cambió de domicilio pero no de industria: 'Lo hemos hecho porque no voy a tirar por tierra todos los conocimientos y experiencia que tengo en esta industria', añade Canet.

La situación de Pasqual Franqueza, natural de Pego, pero residente en Estados Unidos durante más de 20 años, es diferente a la de Canet. 'Me gusta mucho este país, y mi negocio funciona bien'. Franqueza es propietario del restaurante La Paella, uno de los pocos restaurantes de cocina española y valenciana en California. Su restaurante es colindante con la exhuberante ciudad de Beverly Hills. 'Algunos clientes nuevos me preguntan si tenemos en el menú la auténtica paella valenciana. Bueno, que tenemos paella es obvio con el letrero que hay fuera, lo de auténtica paella valenciana ya depende del concepto de tengan de lo que es una paella', dice Franqueza con una sonrisa.

Franqueza escuchaba un programa de radio cuando ocurrieron los ataques. 'El programa se interrumpió y empezaron a narrar lo que estaba ocurriendo en Nueva York y Washington. No me lo pude creer al principio. Para los estadounidenses que les ataquen en su casa es inconcebible'.

Franqueza no cerró su negocio el 11 de septiembre, a diferencia del resto. 'La mayoría de los negocios de Los Ángeles cerraron ese día, pero yo tenía un compromiso con un artista y sus invitados porque ese día se suponía que iban a dar los premios Grammy Latino. La ceremonia de premios se canceló ese mismo día, pero mi cliente no canceló la reserva'.

En Estados Unidos, se calcula que hay unos 90.000 ciudadanos españoles inscritos en diferentes consulados y en la Embajada de España en Washington. Probablemente, hay más ciudadanos de origen español que residen en Estados Unidos, explica Inmaculada García, del Consulado de España en Los Angeles, 'pero muchos no se incriben en su consulado más cercano cuando residen en Estados Unidos'.

Antón estuvo en Elche para celebrar las fiestas patronales de esta ciudad en el mes de agosto y tiene un billete de vuelta a Nueva York el mismo día del trágico aniversario: el 11 de septiembre. La ilicitana tiene previsto regresar definitivamente a la Comunidad Valenciana el próximo año. 'No me quiero quedar más, es hora de regresar a casa. Me llevo de Nueva York muchos recuerdos felices, y la música salsa de los clubes donde he estado, es que esa música ha sido mi salvavidas estos tres años que he vivido en Nueva York'.

Jordan considera que 'el mejor billete de regreso' a la Ciudad de Las Palmeras es tener la doble nacionalidad. 'Si me concedieran la doble nacionalidad, podría recibir más dinero de mi pensión, de los años que he trabajado y he cotizado al Seguro Social en este país, y de los que me quedan por trabajar', añade la productora.

Franqueza ya tiene previsto regresar a Pego estas navidades, dice su novia Susana García Morató, quien trabaja con él en el restaurante. 'Sólo por 10 días estaremos en España y en Pego, claro. Cerramos el restaurante en Navidad y Año Nuevo, y esas fechas son las que te acuerdas más de la familia, así que estaremos de visita y luego de nuevo al trabajo, aquí en Estados Unidos'.

De momento, Vargas no tiene pensado regresar a Valencia. '!Ay! Mi esposa es americana y su familia está aquí. Cuando creas una familia en este país, es muy difícil regresar. Tienes que adaptarte a este país, cuando llevas muchos años viviendo, es la única forma de sobrevivir. Ya veremos que hago, de momento no tengo planes de visita'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 09 de septiembre de 2002.

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