La diócesis de Lleida tendrá un cura rumano para los inmigrantes de este país

La diócesis de Lleida contará desde octubre con los servicios de un sacerdote rumano para prestar atención religiosa a la cada vez más numerosa comunidad católica y ortodoxa originaria de Rumanía afincada en la provincia, según explicó ayer el vicario general del obispado, Joan Ramon Esquerra. Los rumanos, que han ido reagrupando a sus familias, son actualmente más de un centenar, la mayoría católicos muy practicantes que acuden a las parroquias.

En algunas ocasiones, un cura rumano se había desplazado a Lleida desde Málaga para atender a sus paisanos. La diócesis catalana, que mantiene una estrecha relación con la de la ciudad rumana de Iasi, solicitó a finales del año pasado al obispado de esta ciudad los servicios de un sacerdote para atender mejor a la colonia rumana. La petición fue atendida y en octubre llegará a Lleida un cura de 29 años, con cuatro de experiencia en una parroquia de Iasi, donde abundan las vocaciones sacerdotales. 'Este año se han ordenado allí 40 sacerdotes', señaló Ezquerra.

Con la llegada de este sacerdote, dijo Ezquerra, 'no pretendemos solucionar un problema de nuestra diócesis, que tiene un déficit de curas, sino dar una mejor atención religiosa y espiritual a los rumanos de aquí en su lengua y según sus costumbres. Es como cuando enviábamos sacerdotes a Suiza para atender a los inmigrantes españoles. Seguro que estarán más a gusto si son atendidos por un compatriota'.

La falta de vocaciones religiosas en Lleida ha obligado a los responsables de esta diócesis a buscar soluciones en el extranjero. La media de edad de los sacerdotes que ejercen en la provincia supera los 60 años y muchos siguen activos a pesar de estar jubilados. El obispado del Urgell seleccionó a cinco jóvenes colombianos para cursar estudios eclesiásticos.

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