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La demora en la cesión de un solar deja en estado de abandono un espacio ajardinado del Eixample

Un espacio ajardinado lindante con la plaza de Francesc Macià, en el distrito del Eixample, languidece desde hace dos años. Se trata de la terraza y del establecimiento antes ocupado por una heladería, frente a la calle de Urgell, donde ahora se amontona parte de la estructura del local y una maraña de maleza. El solar en cuestión forma parte de la operación de ampliación de El Corte Inglés de Francesc Macià, un proyecto aprobado hace dos años por el Ayuntamiento de Barcelona y todavía no ejecutado. Según este proyecto, el centro comercial podrá aumentar su superficie 5.700 metros cuadrados. En la actualidad tiene 12.000 metros cuadrados. A cambio, deberá ceder a la ciudad el solar antes citado y liberar de edificaciones dos interiores de manzana, pero situados en otros puntos del Eixample.

Fuentes del Ayuntamiento de Barcelona reconocieron ayer el deterioro del solar y justificaron la no intervención municipal porque el terreno no había sido cedido al Ayuntamiento: 'La cesión se formalizó poco antes de las vacaciones del verano y ahora está previsto que en el plazo de dos meses las máquinas derriben las estructuras y pavimenten el solar', manifestó Jordi Vilarroya, responsable de Proeixample.

Pero el ajardinamiento -el proyecto suponía que el solar se convertiría en un espacio ajardinado público, no de uso privado- quedará para más adelante, en función del proyecto de ampliación de El Corte Inglés, a juicio de Proeixample.

Fuentes de los grandes almacenes manifestaron a este periódico que la ampliación del centro no se podrá emprender en tanto no la autorice la Dirección General de Comercio de la Generalitat: 'Pese a que el proyecto está aprobado no podemos hacer nada por la moratoria existente de espacios comerciales de más de 2.500 metros cuadrados'. Esa moratoria expira en 2004 y, como consecuencia, parece difícil que la ampliación -que no se ha librado de la oposición de los residentes en la manzana de Buenos Aires, Villarroel y Urgell- se realice antes.

No obstante, cabe la posibilidad de que Comercio dé el visto bueno porque la moratoria de grandes superficies establece como excepción la ampliación de centros ya existentes: 'Es cuestión de interpretación porque El Corte Inglés es propietario desde hace seis años pero el centro funcionaba desde la década de los sesenta', precisan portavoces del centro comercial. La ampliación aprobada supone que el centro crecerá hacia la calle de Buenos Aires, no en altura frente a la Diagonal. El proyecto fue votado en contra por la oposición municipal de CiU y PP que, entre otras cosas, señaló que la ampliación tendría un impacto negativo sobre la circulación en esa zona del Eixample.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de septiembre de 2002