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Reportaje:REPORTAJE

El declive del Vaticano en América Latina

La Iglesia católica pierde feligreses en América Latina ante el empuje de un proselitismo protestante que pone precio al metro cuadrado de cielo, rehabilita a maridos borrachos, acepta el diaconado de fornicadores y, ¡milagro, milagro!, convierte a paralíticos en liebres. El mexicano Antonio Cárdenas tiene 52 años, era católico y drogadicto, pegaba a su mujer e hijos y al abrazar la Luz del Mundo se sintió en comunión con Cristo, y mejor persona. 'Mi iglesia me ha ayudado mucho y ahora entrego el salario a mi esposa'. Es otro, dice, y la familia, su prioridad terrenal. 'Aleluya, aleluya'.

El catolicismo parece vivir a la sombra de un campanario, y atribuye a Satanás y a la raza de víboras que le idolatra el sostenido robo de creyentes, pero las causas son más complejas y muchas atribuibles al desfase cultural entre la curia y el rebaño. El teólogo luterano brasileño, Walter Altmann, advirtió tiempo atrás que el pluralismo y la competencia ya dominan el escenario religioso de América Latina, con un 17% de sus creyentes fuera de la Iglesia católica, y la tendencia es al alza para los protestantes.

Los evangélicos tienen un ejército de discípulos austeros enfocados a la eficacia y al éxito. Los testigos de Jehová dedican 15 horas mensuales al proselitismo

La causa de las causas es el clericalismo, el abandono pastoral como consecuencia de un clero insuficiente y dedicado a una actividad sólo sacramental

No en vano Juan Pablo II viajó a Guatemala y México el mes pasado con un mensaje eminentemente indigenista. El déficit de evangelizadores católicos es evidente y los métodos de su Iglesia 'profundamente pasivos e impersonales', ya que los fieles son considerados como objetos que se limitan a escuchar y obedecer, y esa rigidez abre flancos a los nuevos cultos, según Raquel Pastor, especialista en asuntos religiosos del Centro Nacional de Comunicación Social. Los laicos son formados a imagen y semejanza de los teólogos, y esa referencia filosófica en la labor pastoral apenas puede contrarrestar el práctico arsenal de los evangélicos, que blanden la Biblia y las lismonas, y hacen estragos entre los católicos dubitativos.

Reforma de la reforma

Numerosos fieles se suman a las iglesias protestantes surgidas de la Reforma del siglo XVI (anglicana, calvinista o bautista) y, en mucha mayor medida, a las religiones pentecostales de principios del siglo XX. Estas últimas reformaron la Reforma, surgieron en EE UU, vinculan su mensaje a las vicisitudes de la vida y acometen problemas matrimoniales o el machismo. Las mujeres lo agradecen. Algunas exhiben ribetes de secta estafadora al sanar el alma y el cuerpo de una tacada. '¡Ayyyy, Ayyyy. Estoy andando, estoy andando!'. '¡Sí, hija mía, andas, andas, andaaaas porque tienes fe. ¡Aleluya, Aleluya!'.

El éxito de los cultos y sectas que predican la plenitud espiritual o el portento no radica, según los especialistas, en su fidelidad al Evangelio de Cristo, sino en una evangelización cercana, personalizada, puerta a puerta, que no repara en medios: desde el encantamiento, y la histeria colectiva al recibir al Espíritu Santo, hasta el chantaje o la presión psicológica. La cuantía de la aportación al cepillo determinará, en algún culto pentescostal, la consecución o no del Paraíso.

Los documentos de la Iglesia católica son doctrinales, exhortan y apenas sintonizan con las necesidades reales de la grey. Las iglesias evangélicas despliegan un ejército de discípulos austeros y sacrificados que subordinan todo a la eficacia y el éxito. Los testigos de Jehová dedican un mínimo de 15 horas mensuales a la búsqueda de prosélitos. El estilo profético contra el estilo empresarial, 'utilizando todos los medios posibles, lícitos o ilícitos, en la conquista de almas', según el padre Flaviano Amatulli, a quien la Conferencia Episcopal Mexicana ofreció el departamento de la fe frente al proselitismo sectario.

Las iglesias neopentecostales avanzan precedidas del Espíritu Santo y sus manifestaciones carismáticas: el don de lenguas, la sanación y la risa, entre otras. Esa herramienta es decisiva en los desesperados lazaretos latinoamericanos. Desde algunas emisoras de radio se preconizan 'la oración del sobrepeso'. Los pastores rezan por los gordos y alardean de haberles reducido hasta cuatro tallas.

Las estadísticas disponibles chocan según las fuentes, pero probablemente el país con mayor presencia evangélica sea Guatemala, con un 30%, seguido por Chile, con un 24%, y Brasil, con un 21%. El promedio en toda América Latina puede situarse en torno al 17%, pues la penetración ha sido más lenta en Venezuela, con un 4%. El porcentaje llegaría al 15% en Colombia y en Ecuador, al 13%. El desplazamiento del catolicismo no es fácil por su arraigo, pero la región ya no es homogénea, católica romana, entre otras razones porque ha cambiado la interpretación del mensaje cristiano, de la Biblia y de la espiritualidad.

'Somos sensibles a la desesperanza y a la falta de oportunidades de vida plena, que expulsa a nuestros jóvenes al exterior', subraya una reciente declaración metodista emitida en Uruguay. La proclamada abogacía de la Iglesia de Pedro por los pobres y analfabetos, en un continente que los produce en cadena, perdió fuerza al diluirse o fracasar la Teología de la Liberación, que predicó la subversión del injusto orden social imperante y hasta ser llamada a capítulo por el Vaticano en 1984.

Y pastores que debieron dar la vida por sus ovejas, martirizadas muchas en los potros de tortura de las dictaduras latinoamericanas, impartían la comunión a sus verdugos, según consta en las comisiones de la verdad. El proselitismo carismático, arrollador y sistemático, farsante en numerosos púlpitos, seduce ahora al mundo indígena y mestizo, negro y mulato, las principales canteras de los evangélicos y de sus eficaces programas médicos o educativos.

La causa de las causas, según el católico José Luis Sarasua, Apóstol de la Palabra, la raíz de la deserción hacia otras propuestas religiosas 'es el clericalismo, el abandono pastoral como consecuencia de un clero insuficiente y dedicado a una actividad meramente sacramental'.

Dos estilos pastorales muy distintos

LA RIGIDEZ DE LA DOCTRINA católica contrasta con las libertades de los discípulos protestantes. Luis Alberto Ramos, ex jugador de la selección chilena de fútbol, fue uno de los organizadores de un nuevo equipo evangélico de fútbol profesional llamado Cristo Salva. Los dorsos de las camisetas destacaban la leyenda del Evangelio San Juan 14:6. 'Es para que la gente pregunte y sepa', explicó. 'Ese versículo de la Biblia se refiere a que Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida, que nadie va al Padre sino por Él. No hay santos ni virgencitas, Cristo es el camino'. 'La Iglesia es un gigante con los pies de barro, con 2.000 años de historia, que ha descuidado la difusión de la Biblia', agrega el seminarista Sarasua. Los niños la reciben en su primera comunión, pero no se les explica cómo se lee, 'entonces llegan los proselitistas y le dicen al católico: 'A ver, ¿ tú por qué tienes imágenes si la Biblia las prohíbe en el versículo tal?'. Y la Biblia, manejada a capricho, atesora elementos que hacen dudar al católico desencantado'. El 12 de octubre de 1995, día de la Virgen de Aparecida, patrona de Brasil, un obispo de la iglesia Universal do Reino de Deus pateó y golpeó 22 veces la imagen de la Virgen en un programa de televisión. Su objetivo era negarle poderes divinos. 'Este pedazo de yeso, casi de mi tamaño, no es ninguna cosa santa. Miren como le pego'. Esa iglesia tiene una cadena de televisión, 26 emisoras de radio y factura en limosnas cientos de millones de dólares. El Vaticano descuidó la apologética, la enseñanza de los fundamentos de la fe, según observa las fuentes consultadas, y la población católica de México, con 100 millones de habitantes, el 10% indígenas y casi el 90% mestizo, se redujo del 91% al 87% en los dos últimos años, de acuerdo con el Instituto de Estadística, Geografía e Informática (INEGI). El número de protestantes y evangélicos, pentecostales o neopentecostales, aumentó del 4,9% al 5,1%: casi cuatro millones y medio de mexicanos. Las religiones bíblicas no evangélicas, derivaciones de los Testigos de Jehová muchas, tienen 1.715.910 adeptos. El especialista Jorge Ederly no descarta que la sangría sea mayor, pues 'hay muchas personas que para evitar ser perseguidas por la intolerancia religiosa se declaran católicos'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de septiembre de 2002

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