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El fichaje del jugador más famoso del planeta | FÚTBOL

Ronaldo, por fin en el Madrid

El astro brasileño fichó a última hora de ayer por 45 millones de euros y Morientes seguirá en el club blanco

El Madrid fichó a Ronaldo por 45 millones de euros a pesar de la obstrucción del Barcelona, que dilató su negociación para contratar a Morientes de forma deliberada. La firma del contrato entre Ronaldo, el Madrid y el Inter de Milán se produjo ayer a las once de la noche, una hora antes de que se cumpliera el plazo de inscripción de jugadores en la Liga de Campeones. El juego de engaños, medias verdades y mentiras completas del Barcelona en torno a su falso intento de fichar a Morientes, despistó al Madrid y al Inter, y llevó la negociación al límite. Cuando todo parecía perdido, a las diez de la noche, el presidente del Madrid, Florentino Pérez, y Jorge Valdano, el director general deportivo, ejecutaron un plan que llamaron 'plan B'. A última hora, el Inter aceptó así traspasar a Ronaldo por 35 millones de euros en efectivo, pagaderos a cinco años, y diez millones de euros en jugadores, Flavio o Munitis, elegibles antes de fin de año. Si el Inter opta por renunciar a estos jugadores, cobrará otros diez millones de euros. El total de la transacción se rebajó en diez millones de euros respecto a la oferta inicial del Madrid.

El último día de negociaciones resultó de una tensión insólita. Las conversaciones se rompieron el viernes cuando Massimo Moratti, presidente del Inter, habló por teléfono con Valdano en el descanso del partido de la Supercopa de Europa, sobre las diez de la noche. Indignado ante la dureza negociadora del Madrid, y al ver que no podía reclamar a Solari, que disputó unos minutos del encuentro, Moratti ordenó a su director general deportivo que se olvidara de atender llamadas del Madrid.

Sólo la presión de Ronaldo sobre Moretti, el viernes por la noche en Milán, consiguió recuperar el contacto entre los clubes. Después de compartir una cena en su casa, el brasileño pidió a Massimo Moretti, director general del club italiano, que convenciera a Moratti de retomar las negociaciones. Al poco tiempo, Moretti respondió a una llamada de Pérez desde Mónaco y se mostró favorable a aceptar la oferta. El monto se repartía en 20 millones de euros, Morientes -a quien el Inter vendería al Barcelona por 25 millones-, y un jugador a elegir entre Flavio y Munitis.

Ayer por la mañana el Inter terminó por aceptar las condiciones del Madrid, prácticamente impuestas por Pérez. Lo que no se acordó fue cubrir a Ronaldo en el caso de una lesión. En contra de las pretensiones iniciales del Madrid, si el delantero se lesionara, sería el club blanco el que debería hacerse cargo de los años de contrato que le restaran.

Todo pareció resuelto cuando el Barcelona, el Inter y el Madrid retomaron las negociaciones por la mañana. Por parte del club catalán participaron el presidente, Joan Gaspart, y el director genral Xavier Pérez Fargell. Por parte del Inter actuaron Moretti y Terragno. Por parte del Madrid, Valdano y Florentino Pérez.

A las dos de la tarde las conversaciones comenzaron a torcerse. Desde el club azulgrana iniciaron un continuo regateo al Inter en la valoración de Morientes. Primero ofrecieron 25 millones por su adquisición. Luego 24, 23, 22, 21, 20... En ese momento, desde el Bernabéu, a donde había llegado Florentino Pérez procedente de Mónaco, intuyeron que el Barça estaba presente en la negociación con mala fe. Con voluntad inequívoca de torpedear el fichaje de Ronaldo por el Madrid y sin ningún interés de contratar a Morientes.

En contra de las suspicacias del Madrid, el Inter creyó en la buena fe del Barcelona cuando creyó que había resuelto el traspaso, sobre las siete de la tarde. Un fax enviado por el Barcelona al Inter, a las nueve de la noche, pareció confirmar esta convicción en la intención del club catalán por contratar a Morientes. Sorprendentemente, media hora más tarde, Fargell llamó a la sede del Inter para confesar que no ficharía al delantero español. 'Gaspart soporta mucha presión social y no fichará a Morientes', dijo Fargell. Desde la sede del Inter, Fargell escuchó gritos de todo tipo: '¡Enfermo! ¡Miserable!'.

Pánico en el Inter

La maniobra dilatoria del Barça dejó al Inter sumido en el pánico. En una situación muy complicada. A las nueve y media de la noche, con un acuerdo virtualmente cerrado con el Lazio para fichar a Hernán Crespo y con las manos atadas para desprenderse de Morientes y cerrar el traspaso de Ronaldo al Madrid.

Moretti llamó al Madrid diciendo que no podía creer la actitud del Barcelona. Y en el Bernabéu, Valdano y Florentino pusieron en práctica el 'plan B' convencidos de que tras la actuación del Barça el fichaje de Ronaldo no sólo se convertía en un 'objetivo estratégico', como dijo Valdano: 'A las diez de la noche el fichaje de Ronaldo se hizo imprescindible'. El Madrid hizo una nueva oferta al Inter y retuvo a Morientes.

A las once y media de la noche, el Madrid comunicó el fichaje de manera oficial por medio de su jefe de prensa, Joaquín Maroto. Al rato, en la sala de prensa del Bernabéu, Jorge Valdano resumió la jornada vivida: 'He hecho un máster de negociación en Harvard, eso fue un juego de niños comparado con lo que ha pasado esta noche'.

'Ronaldo ha hecho un gran esfuerzo por venir al Madrid', prosiguió Valdano; 'en términos de energía y en términos económicos'. En efecto. Sin la presión de Ronaldo a los directivos del Inter, el acuerdo habría resultado imposible. Además, Ronaldo decidió hacerse cargo por su cuenta de los tres millones de euros anuales que le pagaría Nike de haber jugado en el Inter, un club vestido por la marca norteamericana, competidora directa de Adidas, la compañía que equipa al Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de septiembre de 2002