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Monteseirín se reúne con los vecinos de Amate 15 días después de los incidentes y pide más policía

El alcalde de Sevilla justifica sus dos semanas de silencio por 'prudencia' ante los hechos

El alcalde de Sevilla, el socialista Alfredo Sánchez Monteseirín, se reunió ayer al fin con los representantes vecinales de Amate y Los Pajaritos, dos semanas después de la muerte de Marcos Ríos, de 18 años, en un tiroteo con la Guardia Civil tras el robo de un estanco. El fallecimiento provocó tres noches de disturbios en la zona, protagonizados por la pandilla de amigos del joven. Monteseirín, que al salir del encuentro rompió su silencio de estos 15 días, insistió en reclamar al Gobierno mayor presencia policial en esos barrios como condición necesaria para abordar el resto de problemas sociales que sufren. El alcalde justificó la tardanza de su reacción pública en la 'necesaria prudencia ante hechos tan delicados'.

Al término del encuentro que mantuvo con los vecinos, en el que también participó el delegado de Seguridad Ciudadana, José Gallardo, Monteseirín aseguró que hace falta una mayor presencia policial en la zona, y que ésta 'es imprescindible para asegurar la paz ciudadana, que es el primer paso para acometer las medidas sociales que también son necesarias'. El alcalde recordó que lleva meses solicitando al Gobierno central, en la persona de Mariano Rajoy, que aumente la dotación del Cuerpo Nacional de Policía en Sevilla, que se ha reducido en unos 500 agentes en los últimos tres años.

'La policía de Sevilla es magnífica y tiene un gran jefe, pero son pocos y así es difícil trabajar', explicó Monteseirín, que dijo también que el Gobierno le había garantizado su compromiso de cubrir esas carencias de la plantilla policial en los próximos meses. 'Es obligación del Gobierno acabar con esa lacerante falta de efectivos para proteger la convivencia social', afirmó.

Monteseirín, que hizo ayer sus primeras declaraciones públicas tras lo sucedido, defendió su 'prudencia ante hechos tan delicados' y el 'silencio público y el trabajo callado para no generar una diatriba pública'. Al respecto, el alcalde criticó las 'actitudes sectarias del grupo municipal del PP', que la semana pasada le reclamó que rompiera su silencio. 'Intentan arañar nosequé. Yo prefiero morderme la lengua y buscar soluciones', argumentó.

Dispositivo indefinido

El Ayuntamiento, según explicó el alcalde, pretende que el dispositivo policial se mantenga por tiempo indefinido y, aunque se reduzca su importancia, suponga al menos que haya en la zona una presencia policial disuasoria suficiente. El concejal de Seguridad Ciudadana, José Gallardo, explicó que los efectivos de Policía Local que participan en el despliegue de seguridad han interpuesto, hasta el pasado domingo, 729 denuncias contra motociclistas y han requisado 44 ciclomotores.

El representante de los vecinos, Domingo Raya, se mostró satisfecho por los resultados de la reunión, pero reclamó que, además de la presencia policial, las administraciones públicas (Ayuntamiento, Junta y Estado) deben aplicarse en la puesta en marcha en la zona de políticas sociales. En concreto, reivindicó la construcción de un centro cívico y una escuela taller. Raya lamentó, por otra parte, que en este tiempo el delegado del Gobierno, José Torres Hurtado, no haya atendido sus requerimientos.

La oposición lamenta la reacción tardía

Los portavoces de la oposición en el Ayuntamiento de Sevilla coincidieron ayer en calificar de acertada la iniciativa del alcalde de reunirse con los vecinos de Amate y Los Pajaritos, pero lamentaron que Monteseirín la haya adoptado con tanta tardanza, dos semanas después del hecho que generó los actos vandálicos. 'En los momentos difíciles es necesaria la presencia del alcalde junto a sus vecinos. Pero ese momento ya ha pasado. Él es el referente inmediato para los ciudadanos, y debía haber acudido a darles ayuda y tranquilidad con su presencia', aseguró Jaime Raynaud, portavoz del PP. Raynaud no quiso polemizar con Monteseirín, que había tachado de sectarias sus críticas de la pasada semana, y pidió al alcalde que distinguiera entre el necesario trabajo callado y su 'falta de presencia pública'. En cuanto a la reclamación de mayor presencia policial, Raynaud la consideró 'necesaria', pero tanto como la adopción de otras medidas. 'Para dar tranquilidad a los vecinos es muy importante la actuación coordinada de las fuerzas policiales. Por eso el PP pide que los alcaldes asuman ese liderazgo. Y si no tienen competencias, habrá que dárselas', dijo. Por su parte, el portavoz del grupo municipal de Izquierda Unida, Luis Pizarro, insistió en que la reunión con los vecinos es 'una buena idea pero llega tarde'. 'El alcalde debía haber cogido el toro por los cuernos mucho antes', afirmó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de agosto de 2002

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