Miles de inmigrantes sin papeles se manifiestan en París para pedir que se regularice su situación

Cientos de personas protagonizan un encierro en la basílica de Saint-Denis

Miles de inmigrantes sin papeles se manifestaron ayer por las calles de París para pedir que se regularice su situación, demanda que ha llevado a cientos de indocumentados a encerrarse en una iglesia de las afueras de la capital. Con pancartas que pedían 'Papeles para todos' o 'Regularización de todos los indocumentados, construyamos otra Europa', unos 2.700 manifestantes, según la policía, y 4.000, de acuerdo con los organizadores, conmemoraron el sexto aniversario de la expulsión por las fuerzas de seguridad de 300 inmigrantes, entre ellos mujeres y niños, de una iglesia parisiense en 1996.

Un año después, el entonces ministro del Interior, Jean-Pierre Chevenement, llevó a cabo la regularización masiva de 80.000 inmigrantes indocumentados, pero otros 63.000 no consiguieron los papeles. Este año los principales protagonistas de la marcha fueron los representantes de los indocumentados que ocupan desde el fin de semana pasado la basílica de Saint-Denis, en cuya cripta están enterrados la mayor parte de los reyes de Francia. Aunque en un principio unos 150 inmigrantes, en su mayoría argelinos, ocuparon la iglesia, en estos días se han ido sumando más hasta superar los 500, de una veintena de nacionalidades.

En la manifestación de ayer los encerrados en Saint-Denis desfilaron tras una gran pancarta en la que podía leerse 'Los sin papeles no quieren ser clandestinos, sino ciudadanos. La regularización es un derecho'. Asociaciones de inmigrantes prevén presentar la semana próxima ante el Ministerio de Interior una lista de demandas de regularización. La marcha, integrada por personas de todas las razas y convocada como cada año por la Coordinadora Nacional de los Sin Papeles, contó con el apoyo de partidos políticos de izquierda -el Comunista, los Verdes, la Liga Comunista Revolucionaria o Lucha Obrera- sindicatos y organizaciones como la Liga de Derechos Humanos y el Movimiento contra el Racismo y la Amistad entre los Pueblos (MRAP). Además de pedir la regularización de los inmigrantes sin papeles, cuyas cifras exactas se desconocen pero que podrían superar los 100.000, la protesta de ayer sirvió también para mostrar la inquietud generada tras la reforma del derecho al asilo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 24 de agosto de 2002.

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