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Telefónica prevé limitar sus pérdidas hasta los 3.600 millones a final de año

La operadora rebajará sus números rojos con la venta de inmuebles y de participaciones

Telefónica tiene previsto cerrar este ejercicio con 3.600 millones de euros de pérdidas, un 35% menos que los 5.574 millones que presentó a finales del primer semestre, según informó su presidente, César Alierta, en el último consejo. Para lograr esta meta, la operadora espera obtener 900 millones de beneficio por la actividad ordinaria, más de 300 millones por la venta de inmuebles y 700 millones por la venta de participaciones, sobre todo la productora holandesa Endemol. De esta forma, tanto La Caixa como el BBVA recuperarán parte de las provisiones dotadas en junio.

En el último consejo de administración, el 25 de julio, se constató el fracaso de la aventura europea de la telefonía móvil de tercera generación (UMTS). La provisión de 4.837 millones para cubrir la congelación de los proyectos en Alemania, Italia, Austria y Suiza motivó unas pérdidas de 5.574 millones de euros en el primer semestre, las mayores presentadas por una empresa española, frente los beneficios de 1.148,6 millones de euros del mismo semestre del año anterior.

Un día después, el presidente de la operadora, César Alierta, reconoció ante los analistas que, al final del ejercicio, la empresa presentaría números rojos, aunque, pese a la insistencia de las preguntas, no concretó dichas pérdidas.

Elevadas dotaciones

La medida cayó como una losa en las cuentas de resultados de sus dos socios financieros, La Caixa y el BBVA. Los 5.574 millones de pérdidas supusieron unas dotaciones de 209 millones para el BBVA por el 3,7% que controla y de 221 millones para La Caixa por el 3,6% del capital que tiene en su cartera.

Sin embargo, la operadora ofreció una salida menos gravosa para sus socios. Según las previsiones de Telefónica, el final del año no será tan duro como el primer semestre. En ese mismo consejo de administración se explicó que las previsiones para fin de año contemplan unas pérdidas netas de 3.600 millones, lo que supone una notable mejora respecto al primer semestre.

Tras un debate interno, tanto La Caixa como el BBVA decidieron realizar dotaciones basándose en las pérdidas presentadas por Telefónica hasta junio, con la esperanza de recuperar parte de esta partida al final del año. Para las dos entidades sería muy positivo, porque se enfrentan, por primera vez, a ejercicios con caída de resultados, del 47% en el caso de La Caixa y del 8,9% para el BBVA.

El plan de Telefónica para reducir las pérdidas de la primera parte del año pasa por ingresar 900 millones de euros con el negocio ordinario, además de conseguir más de 300 millones por la venta de 31 edificios de los que quiere desprenderse en España en una primera fase, y, por último, obtener unos 700 millones con el plan de desinversiones que anunció César Alierta ante los analistas el mes pasado.

Uno de los ingresos extraordinarios en el que más fe tienen los responsables de Telefónica es la venta parcial o total de Endemol (incluyendo la colocación en Bolsa) de la productora holandesa que adquirió por 5.000 millones de euros cuando Juan Villalonga presidía la operadora. Se baraja una cifra cercana a los 1.000 millones de euros que, a pesar de asumir una importante minusvalía sobre el precio pagado en su día, supondría una importante inyección a la cuenta de resultados, ya que computaría como plusvalía casi en su totalidad, puesto que Telefónica ha provisionado en sucesivos ejercicios la pérdida de valor en libros de Endemol.

Otras vías de ingresos son la rentabilización de las licencias de UMTS de Alemania e Italia, el adelgazamiento de Terra (posible venta de Lycos en EE UU) y de la filial de datos (MediaWays), así como activos poco rentables de Admira.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de agosto de 2002