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Francisco Llera: 'Puedo soportar el terrorismo, pero no el linchamiento nacionalista'

El catedrático de Ciencia Política en la Universidad del País Vasco (UPV) y director del Euskobarómetro, Francisco Llera, ha decidido marcharse del País Vasco. Solicitó y le han concedido la cátedra Príncipe de Asturias en la Universidad de Georgetown (EE UU). Ni siquiera sabe si volverá cuando acabe su año sabático.

Es una decisión que madurado poco a poco. Todo comenzó, según admite en declaraciones a EL PAÍS realizadas ayer en Madrid, con un golpe de suerte. El 18 de diciembre, Llera se montó en el ascensor de la universidad donde ETA había colocado una potente bomba. Los terroristas activaron el sistema, pero falló: 'Allí empecé a darle vueltas. Pero me marcaba el compromiso de rebelión cívica que habíamos iniciado'.

Llevar escolta marca cada día. Pasaron las elecciones vascas, su opción -es socialista y pertenece al movimiento ¡Basta Ya!- salió derrotada. 'Yo no lo vi en plan derrotista. Al revés, creo que el PNV se dio cuenta de que el riesgo de perder el poder era real. Entonces se enrabietaron. Y vinieron a por nosotros. Lo dijo claro Iñaki Anasagasti: somos el enemigo. Y comenzaron a hacer todo lo posible para tapar la boca o echar al que les molestaba, como nosotros'.

Un año con escolta

En septiembre, 'cuando ya llevaba casi un año con escolta', pidió la cátedra en EE UU aunque 'sin estar seguro'. El ambiente ya era irrespirable en la universidad. 'Las condiciones de trabajo son terribles. La falta de libertad, la presión, el estrés. Hay gente con la que ya no puedo ni hablar, y eso antes no pasaba'. Prefiere no hablar de miedo. Sólo recuerda que tiene familia, una mujer y dos hijos, y eso cuenta más que nada.

Por encima de todo estaba la presión externa contra él y otros compañeros. 'Yo puedo soportar el riesgo del terrorismo. Vivo con él hace tiempo. Pero no la gota malaya del linchamiento mediático y profesional de los sectores ligados al régimen nacionalista'.

La decisión ya estaba definitivamente tomada en diciembre. 'Se juntan una oportunidad y una circunstancia'. Porque Llera no oculta que académicamente es muy interesante la cátedra en Georgetown: 'Es bueno oxigenarse, incluso intelectualmente'.

Entonces llegó la crisis por el 'linchamiento' de su compañera Edurne Uriarte, profesora que aspiraba a una cátedra frente a Francisco Letamendía, próximo a Batasuna. La dureza que ha acompañado a todo el proceso le ha hecho dudar si volverá. 'No lo sé. Allí estamos indefensos. La universidad no nos ha protegido frente a los linchamientos del Deia, el Gara, la ETB. Y mucho menos el lehendakari'. Ahora se va, como otros 200.000 desde 1985, dice, y le queda una amargura: 'Me voy porque me han empujado. Otros se quedan luchando. Y sí, algunos compañeros me dicen: 'uno menos, Paco'. Por eso voy a seguir todo lo que pueda desde allí. Aunque no es lo mismo, claro'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de julio de 2002