Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La oposición alemana presenta un plan para reactivar el empleo

El candidato conservador a canciller en las elecciones alemanas, Edmund Stoiber, anunció ayer un programa de reactivación del mercado laboral por 9.500 millones de euros en caso de que llegue al poder el 22 de septiembre. El plan prevé un mayor apoyo a las pequeñas y medianas empresas (pymes), una sustancial reducción de la reglamentación de las actividades empresariales, un nuevo programa de inversiones en el este del país y la creación de cerca de 800.000 empleos de baja retribución. Stoiber y su posible futuro ministro de Economía, Lothar Späth, evitaron entrar en detalles y no explicaron cómo pretenden reunir el dinero requerido.

Lo que los conservadores llaman la Ofensiva 2000 es el intento de volver a ganar protagonismo en la lucha contra el desempleo, un tema desde hace semanas dominado por el debate acerca de las propuestas que está elaborando una comisión de expertos convocada por el Gobierno. Pese a ello, Stoiber pudo afrontar con mucha tranquilidad la rueda de prensa de ayer: su contrincante socialdemócrata, el canciller Gerhard Schröder, ha vivido una semana de pesadilla, con la suspensión de pagos del fabricante de bienes de equipos Babcock Borsig, la notificación de que el paro continúa por las nubes, y la crisis abierta en torno a la eventual dimisión de Ron Sommer de la presidencia de Deutsche Telekom.

Reducción del desempleo

En el borrador inicial del plan conservador, filtrado en días pasados a la prensa, aún se prometía reducir en 1,7 millones de personas el total de desempleados en Alemania, quienes en la actualidad suman casi cuatro millones. Stoiber, sin embargo, se lo volvió a pensar y ayer declinó cifrar con exactitud cuántas personas pretende sacar del paro. Uno de los grandes problemas que afronta Gerhard Schröder es que no ha podido cumplir la promesa, formulada hace cuatro años, de reducir hasta una media anual de 3,5 millones el número de parados alemanes.

Pero tampoco Stoiber cuenta con recetas mágicas contra el desempleo, según quedó claro ayer. El político bávaro se explayó en consideraciones generales sobre la necesidad de reducir trabas burocráticas en la economía alemana y prometió sustanciales alivios fiscales para las empresas medianas, así como el enésimo programa de inversiones en el este del país. Stoiber ya con anterioridad había anunciado que intentará aliviar la crisis en el mercado laboral alemán promoviendo empleos de baja retribución, una iniciativa que -en aquel entonces sí hubo cifras- debería crear 800.000 puestos de trabajo. En general, sin embargo, las propuestas conservadoras siguen siendo vagas. Otro tanto sucede con su financiación, ya que no desglosa los distintos apartados a los que se dedica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de julio de 2002