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La central energética de Boroa empezará a construirse este verano

Los adjudicatarios tienen un plazo de 26 meses para concluir la planta

La empresa irlandesa ESB, promotora de la central energética de Boroa, en Amorebieta, comenzará la construcción de la planta en cuanto disponga de la licencia municipal de obras. Este último permiso pendiente se tramitará antes de que finalice este mes. El inicio, en cualquier forma, dependerá del consorcio formado General Electric, Sener y ACS, que ha recibido la adjudicación de la puesta en marcha del proyecto llave en mano, con un plazo de 26 meses.

'El inicio ya depende, una vez que tengamos el permiso de obras, del consorcio adjudicatario, que tiene un plazo para realizar la obra y una serie de penalizaciones si hay retrasos', aseguró un portavoz oficial de ESB. Tras las sucesivas demoras, la empresa irlandesa no quiere establecer ninguna fecha concreta, aunque todo apunta al inicio de los trabajos en agosto o, en el peor de los casos, en septiembre.

La concesión de la licencia de actividad, aprobada el pasado lunes por el Ayuntamiento de Amorebieta, ha servido para superar el último obstáculo administrativo del proyecto. Ahora sólo resta el permiso de obras, un trámite que se concede de manera inmediata y en este caso se espera aprobar en lo que resta de mes.

Dado que la construcción de la planta se ha adjudicado mediante el sistema llave en mano -ESB recibirá la central en disposición de empezar a funcionar-, el comienzo de los trabajos dependerá de la concesionaria. Hace cuatro meses, ESB suscribió el contrato de construcción con un consorcio formado por la fabricante de bienes de equipo General Electric, la ingeniería vasca Sener y la constructora ACS.

Estas empresas tienen un plazo de 26 meses para entregar la central a ESB, con lo que, si no existen contratiempos, estaría concluida a finales de 2004. La promotora ha asegurado que la central debe estar en funcionamiento en ese ejercicio o, como plazo máximo, en 2005. La razón es que la liberalización del sector energético le asegura rentabilidad si la planta está en marcha antes de los tres próximos años. 'Si no, habría que repasar nuestra situación empresarial', anunció hace más de un año el consejero delegado de ESB, Donal Curtin.

El proyecto de Boroa es uno de los seis planes energéticos que se pretende implantar en el próximo lustro en Vizcaya. La inversión contemplada es de 420 millones de euros para construir una central de ciclo combinado -producción de electricidad a partir de gas natural- de 800 megawatios de potencia. La empresa calcula una facturación anual de 230 millones de euros y unos ingresos por impuestos a la Hacienda foral de 54 millones y al Ayuntamiento de Amorebieta, de 1,5. Ofrecerá 500 empleos directos durante la construcción y otros 50 en la explotación.

Esta planta se ha convertido en la más polémica de las seis proyectadas debido a la oposición vecinal. La plataforma Zornotza Bizirik logró el pasado 14 de abril el voto contrario de 5.352 vecinos -el 43% de la población de Amorebieta- en una consulta popular y ha anunciado que seguirá con sus movilizaciones hasta 'parar' la central.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de julio de 2002