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REPORTAJE

Seis años de liderazgo indiscutido

Los empresarios despiden a Zaplana como un líder mientras los rectores recuerdan las asignaturas pendientesLos empresarios despiden a Zaplana como un líder mientras los rectores recuerdan las asignaturas pendientes

Los dirigentes empresariales valencianos despidieron ayer a Eduardo Zaplana con honores y elogios. Como el presidente que ha sacado a la Comunidad del anonimato.

Rafael Ferrando, presidente de la patronal autonómica, valoró la gestión de Zaplana 'porque ha colocado a la Comunidad en un lugar en que hacía 20 años que no estaba'. 'Ha sido una persona abierta y dialogante. Un político serio que se va a Madrid por la puerta grande', concluyó.

Arturo Virosque, presidente del Consejo Valenciano de Cámaras de Comercio, se refirió a Zaplana como un político 'de temple' y 'con autoridad en su partido', que ha sacado adelante todo lo que se ha propuesto. 'Dicen que nadie es imprescindible, pero a mí me hubiera gustado que continuase al frente de la Generalitat', declaró. Virosque no dudó en que 'será un buen ministro' a pesar de que Aznar 'le ha confiado el ministerio más conflictivo' del Gobierno.

Las palabras de Federico Félix, presidente del lobby AVE, fueron también elogiosas. 'Perdemos un gran presidente y ganamos un ministro en el Gobierno de la nación', manifestó. En opinión de Félix, una de las grandes virtudes del nuevo ministro es 'su capacidad para ilusionar a la sociedad y para abanderar proyectos importantes'. 'Eduardo Zaplana es un gran negociador y el cargo [ministro de Trabajo] le encaja a la perfección', aseguró Félix.

Joan Sifre, secretario general de CC OO-PV, destacó el talante negociador del ex presidente de la Generalitat, si bien lamentó el corto alcance de algunos de los acuerdos suscritos por Zaplana. 'Se han devaluado con el paso del tiempo' hasta el punto de que el diálogo social se ha convertido más 'en un proceso de ornato' que otra cosa. Sifre se mostró escéptico con el nombramiento de Zaplana como titular de Trabajo. 'Nos tememos que este cambio sea sólo de personas y no de política. No sabemos si es un regalo envenenado'.

Otro polo de interés, muy controvertido, han sido las relaciones de la Generalitat con el mundo académico. Francisco Tomás, rector de la Universidad de Valencia, indicó que la entrada de Zaplana al Gobierno 'deja abiertas muchas expectativas en la Comunidad que tanto el PP como los ciudadanos habrán de valorar', para a continuación subrayar el cambio muy relevante para la comunidad científica en el Ministerio de Ciencia y Tecnología, que deja Anna Birulés, 'cuya gestión ha sido cuestionada y que está necesitado de un importante impulso'. 'El nuevo ministro, Josep Piqué, tuvo oportunidad en su etapa al frente de Industria de conocer las necesidades de las universidades en materia de investigación y cabe esperar que sea sensible', explicó.

También se refirió a la importancia de este relevo el rector de la Universidad de Alicante, Salvador Ordóñez, quien deseó que Zaplana 'tenga una gestión acertada en su nuevo destino'. Mostró más preocupación por los cambios que se puedan producir en las dos consejerías que afectan directamente a las universidades: Educación e Innovación. Las universidades se encuentran 'en un momento delicado', añadió, con la negociación sobre los nuevos complementos retributivos del profesorado, y el desarrollo de la LOU; o el final del periodo de vigencia tanto del Plan de Financiación de las Universidades como del Plan de Inversiones. Para el rector de la Universidad Jaume I de Castellón, Francisco Toledo, 'que haya un ministro valenciano es siempre una buena noticia'. En cuanto a la remodelación del gobierno autónomo, confía en que el periodo de interinidad no provoque inestabilidad. Valoró 'el buen conocimiento' de José Luis Olivas, sucesor de Zaplana, de la Administración.

En el plano cultural, el director del IVAM, Kosme de Barañano, destacó que, siendo 'un hombre de pocas palabras y poco enganchado a los políticos', él y Zaplana se entendieron 'rápidamente' a la hora de poner en marcha proyectos e ideas, al tiempo que calificaba su nombramiento como un 'espaldarazo a la gestión en la Comunidad Valenciana' y, especialmente, a su capacidad de diálogo. También resaltó la 'falta de prejuicios' de Zaplana al nombrarle director del IVAM y expresó la necesidad de que como ministro contribuya a superar 'el centralismo que aún hoy perdura en la gestión cultural'.

El escritor Ferran Torrent, tras conocer la noticia, comentó: 'Adiós y hasta nunca'. El compositor Carles Santos dijo estar a la expectativa para saber si la situación en el ámbito cultural cambiará y declinó extenderse sobre un asunto del que apenas tenía información. 'Podría despacharme a gusto, pero prefiero no hacer declaraciones', concluyó. Verónica Cantó, presidenta de los editores, recordó que las 'relaciones muy difíciles' mantenidas con la Generalitat en la primera legislatura se han ido normalizando tras la creación de la Dirección del Libro, pero ahora falta consolidarlas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de julio de 2002