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MELILLA: HISTORIAS DE MOROS Y CRISTIANOS / 2

Un gran centro de contratación de droga y blanqueo de dinero

El barrio de la Cañada no es lo que parece y la ciudad entera, tampoco. La pequeña y bonita localidad (12 kilómetros cuadrados) está considerada por la policía como uno de los mayores centros de contratación de droga y de blanqueo de dinero ilegal de España. Aquí se han contratado grandes cargamentos del excelente hachís que salen después desde costas marroquíes a puertos españoles y europeos.

Por eso Melilla ha tenido siempre un altísimo trasiego de cambio de divisas: florines, dólares, libras esterlinas o marcos alemanes pasaban por la ciudad y por sus bancos de una forma escandalosa. Ahora, con el euro será más difícil identificar las operaciones. En 1999, la Guardia Civil realizó una gran redada con agentes llegados ex profeso desde la península para hacer una espectacular operación que incluyó la detención del director de una sucursal bancaria y de otras 44 personas que actuaban como cambistas en un corrillo ilegal, el Wall Street melillense, instalado en la parte trasera de la oficina de ese banco nacional.

Desde entonces, nada. Algunos de los principales protagonistas salieron después libres y se pasean hoy por la ciudad. 'Mira, ahí están sentados más de cinco mil millones de pesetas', comenta un comerciante nacido en la Cañada y buen conocedor de la ciudad.

Adosados a 180.000 euros

La convicción de que por esta ciudad corre bastante dinero se refuerza a la vista del mercado inmobiliario. Comprar un chalé adosado cuesta tanto como en algunas grandes ciudades peninsulares: de 150.000 a 180.000 euros como mínimo (de 25 a 30 millones de pesetas). Podría pensarse que los altos precios responden a la escasez de suelo y vivienda, pero los datos de la Dirección General de Vivienda indican que desde 1996 se han construido 7.000 viviendas nuevas, muchas más de las que se calcularon como necesarias para renovar el mercado.

Y la ciudad, que no está en expansión económica ni mucho menos, sigue llena de edificios en construcción. Exactamente 290 nuevos edificios con 1.075 viviendas están levantándose estos días, según el director general de Vivienda, Fernando Moreno. Sin contar las 290 viviendas antiguas que están en rehabilitación. 'La verdad es que todo esto es un poco inexplicable, como no estemos ante un fenómeno de inversión', comenta Moreno.

Melilla conserva además una característica propia de plazas militares: no se puede contratar una hipoteca ni comprar una casa sin autorización previa del Delegado del Gobierno. Ahora la autorización es automática, aunque siga retrasando el papeleo durante un mes. Aun así, los directores de los bancos tienen cubiertos sin problemas los cupos de hipotecas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de julio de 2002