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Una británica de 108 años muere tras una huelga de hambre por el cambio de asilo

Alice Knight, una británica de 108 años, ha muerto a causa de una huelga de hambre en protesta por haber sido obligada a mudarse a un asilo tras el cierre de un centro en el que había vivido seis años 'felices', aseguró ayer su familia. La anciana, la segunda persona más longeva del Reino Unido, se negó a ingerir alimentos poco después de que el asilo público Flordon House de Norwich (ciudad del este de Inglaterra), donde había residido seis años, cerrase hace un mes por falta de fondos.

Alice fue trasladada a Laurel Lodge, un centro de gestión privada de la misma ciudad, pero añoró tanto su antiguo hogar que, 'a la semana del cambio, dejó de tomar comida y líquido', afirmó su hija, Mary Wilkes, de 79 años. 'Cuando el doctor la visitaba -explicó-, ella no permitía que la examinase y se fue quedando cada vez más y más delgada, hasta el punto de que yo no he visto nada parecido en mi vida'. 'Todo lo que quería hacer es dormir y no miraba ni a su familia, ni siquiera a mí', comentó Mary sobre su madre, fallecida el pasado 13 de junio, justo tres semanas después de ingresar en Laurel House.

Según Mary Wilkes, los médicos de la nueva residencia de ancianos hicieron todo lo posible para lograr que Alice, que gozaba de buena salud pese a su avanzada edad y sólo padecía de la vista, pudiera adaptarse a su nuevo entorno. La muerte de Alice Knight ha puesto al descubierto la situación en la que se encuentran numerosos asilos de gestión pública, muchos de los cuales se ven obligados a cerrar por no poder soportar sus gastos.

Según las cifras divulgadas por la organización benéfica Ayudar a los Ancianos, 50.000 plazas se han perdido en los últimos cinco años debido a la clausura de centros de acogida de la tercera edad en este país. La presidenta de la Asociación Nacional de Asilos, Sheila Scott, recordó que su organización 'ha advertido dos durante años de la gravedad de la crisis producida con el cierre de residencias y lo que eso significa como tragedia humana'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de julio de 2002