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Alemania prepara una reforma radical del régimen de desempleo

Un equipo dirigido por un directivo de Volkswagen elabora el plan

Antes de las elecciones del 22 de septiembre, el canciller alemán Gerhard Schröder presentará una ambiciosa reforma del régimen de desempleo. A manera de globos sonda, las primeras propuestas preparadas por una comisión de expertos encabezada por Peter Hartz, jefe de personal del grupo Volkswagen, fueron dadas a conocer este fin de semana, provocando el casi inmediato rechazo de algunos sindicalistas.

Los cambios proyectados son tan radicales que, a su lado, los recientes decretos españoles parecen meros retoques: Hartz propone confiar la colocación de buena parte de los parados a agencias estatales de empleo temporal, crear fuertes incentivos para el trabajo autónomo, reestructurar los pagos por desempleo, y aumentar la presión para que jóvenes solteros acepten un puesto de trabajo en cualquier parte del país.

En una entrevista concedida al semanario Der Spiegel, Hartz ha barajado ya las grandes cifras de la reforma, que, en cuestión de tres años, debería reducir por la mitad los en la actualidad casi cuatro millones de parados alemanes y recortar desde 40.000 millones de euros hasta 13.000 millones los fondos públicos destinados a los pagos por desempleo. Semejante milagro sería posible sin tocar pilares básicos del régimen laboral alemán, como los convenios sectoriales o la protección legal frente al despido, según promete el ejecutivo de Volkswagen.

La clave estaría en una "radical reestructuración" de la Oficina Federal de Empleo (equivalente al Inem español), como asegura también el ministro de Trabajo, Walter Riester. Diversas reformas en el funcionamiento de las en total 181 delegaciones de este organismo deberán agilizar la colocación de los parados.

Solteros

Según el plan de reforma esbozado, los jóvenes solteros a quienes se les encuentre un puesto de trabajo en otra parte del país o con una retribución menor, tendrán que aceptarlo, so pena de ver reducidos unos pagos por desempleo que, de por sí, se simplificarán y recortarán. Además, estas oficinas deberán crear agencias de empleo temporal, en las que se tendrán que inscribir todos aquellos que lleven en paro más de seis meses, otra vez so pena de ver recortados sus subsidios.

Entre las múltiples medidas propuestas, figura la implantación de un sistema simplificado para el subsidio de paro, que tan sólo contemplaría tres niveles de pago durante los primeros seis meses de desempleo. Para los parados de larga duración, se introduciría un sistema unificado del subsidio al paro prolongado y de la ayuda social. Uno de los puntos más polémicos promete ser el que afecta a los solteros que no hayan encontrado trabajo en el entorno de su ciudad y que, de llevarse a la práctica el plan, podrán ser obligados a trasladarse a cualquier punto del país o bien a aceptar un empleo peor remunerado. De esta medida quedarían exceptuadas las personas al cuidado de niños o las de avanzada edad. Además, si una persona lleva más de seis meses en el paro, podrá ser colocada en alguna empresa que requiera personal por tiempo limitado. En caso de no aceptar la oferta, también se le recortará el subsidio.

El plan propone además eliminar trabas burocráticas para los que quieran hacerse trabajadores autónomos y plantea la posibilidad de que todos los que entren en esta categoría e ingresen menos de 20.000 euros al año, pagarán un tipo impositivo único del 10%.

Aunque el proyecto todavía no se ha dado a conocer públicamente, ha cosechado ya alabanzas y críticas entre la clase política y los sindicatos. Mientras que entre sindicatos y el gubernamental Partido Socialdemócrata hubo numerosas voces críticas, entre la oposición cristianodemócrata predominó el respaldo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de junio de 2002