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HUELGA GENERAL CONTRA EL 'DECRETAZO'

Más de dos millones de personas piden la retirada del 'decretazo' en manifestaciones sin incidentes

Fidalgo y Méndez instan de nuevo al Gabinete de Aznar a que retire la reforma laboral

En nombre de "más de 10 millones de huelguistas" los líderes de CC OO y UGT instaron ayer al Gobierno a que retire el decretazo. Con esa exigencia, José María Fidalgo y Cándido Méndez cerraron la masiva manifestación de Madrid en la que medio millón de trabajadores -1.700.000 más en otras 88 en el resto de España, según los sindicatos- confirmaron al final de la tarde el rechazo al decretazo mostrado durante la huelga general. A la marcha de Madrid acudió la dirección del PSOE en pleno, una presencia inédita desde antes de 1982 cuando accedió por primera vez al Gobierno.

Los dirigentes sindicales creen que las protestas de la jornada deben ser tomadas en serio por Aznar y que el presidente "debe reconsiderar el paquete de medidas que incluyen la antesala del despido libre y el aumento de la desprotección por desempleo". Asimismo, mostraron su convencimiento de que los trabajadores han demostrado que sin el concurso de los sindicatos y de los asalariados a los que representan no se puede cambiar "ni por las buenas ni por las malas" el modelo social europeo. Otro reproche añadido es el uso de las cifras que ha hecho el Ejecutivo, por lo que los sindicalistas reclamaron que les "devuelvan el derecho a la información veraz".

Madrid vivió ayer una de las manifestaciones más importantes desde la transición y la más masiva de carácter laboral (500.000 participantes según los convocantes y 50.000 según los policías que vigilaban a pie los alrededores). Al inicio hubo un conato de enfrentamiento cuando apareció un grupo de unos 20 antidisturbios. Los gritos de "¡fuera, fuera!" les hicieron retirarse a sus furgones. Las pancartas y los eslóganes lanzados durante la marcha confirmaron el rechazo a la reforma -"somos pobres pero no tontos", "retirada del decreto"- y al balance de la huelga que hizo el Ejecutivo -"luego diréis que somos cinco o seis", "Aznar, cabrón, trabaja de peón"-.

Hacía 20 años que la dirección en pleno del PSOE no participaba en una manifestación convocada por los sindicatos. Su líder, José Luis Rodríguez Zapatero, ha encontrado razones de peso para acudir por primera vez a una marcha de protesta de trabajadores. Lo hizo porque "se trata de una reivindicación justa y para reclamar mejores condiciones laborales, y porque eso es lo que siente la inmensa mayoría del país".

También dieron un respaldo pleno a la marcha de Madrid la dirección de IU. Su coordinador general, Gaspar Llamazares, lanzó esta recomendación al Ejecutivo: "Que deje de manipular la realidad y la información, que abandone una política propia de los ministerios de Gobernación e Información y Turismo del franquismo".

La jornada de huelga que en Cataluña alcanzó a todos los sectores productivos culminó con una gran manifestación en el centro de Barcelona. Los sindicatos cifraron la asistencia en medio millón de personas. La Delegación del Gobierno rebajó la cifra hasta 15.000 personas, mientras la Guardia Urbana la dejaba en 400.000.

En Sevilla, la Delegación del Gobierno afinó su cálculo y mantuvo que habían acudido a la manifestación no más de 9.300 personas; los sindicatos tiraron por encima de las 100.000. En el resto de España, Vigo convocó a 150.000 personas, Zaragoza a 100.000, Castilla y León a 80.000, Canarias a 50.000, Gijón a 15.000, Valencia a 120.000 y A Coruña a 50.000. Las distintas delegaciones del Gobierno rebajaron a la mitad los manifestantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de junio de 2002