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EE UU asegura que la tensión ha bajado en Cachemira

El Gobierno de India admite que Pakistán derribó un avión de reconocimiento no tripulado

India reconoció ayer haber perdido uno de sus aviones de reconocimiento no tripulados, aunque negó que sobrevolara territorio paquistaní. El Gobierno de Islamabad, que anunció su derribo la noche anterior, insistió en que el aparato realizaba una misión de espionaje.

Este incidente y los siete muertos civiles que se produjeron a ambos lados de la Línea de Control parecen desmentir que los esfuerzos diplomáticos hayan logrado 'reducir un poco' la tensión, tal como anunció el enviado de EE UU, Richard Armitage, antes de abandonar la región. A pesar de ello, Islamabad no da la sensación de ser la capital de un país al borde de la guerra. El enorme despliegue militar (más de un millón de soldados de ambos países) y el riesgo de conflicto nuclear que han movilizado a la diplomacia internacional no han sacado a los paquistaníes a la calle. Tampoco las indicaciones de que su presidente, Pervez Musharraf, ha ordenado frenar a los militantes que cruzan a Cachemira han despertado la indignación que se anunciaba.

'Es la primera vez en la historia de Pakistán que la gente no está respaldando al Ejército, sino pidiendo la dimisión de Musharraf', ha escrito el reputado periodista paquistaní Ahmed Rashid.Quienes vivieron las dos últimas guerras (1965 y 1971) recuerdan que en las fechas previas las ciudades se llenaron de pancartas patrióticas. Sin embargo, las críticas al presidente general se limitan a las columnas de opinión de los periódicos y los cenáculos políticos. 'Es la inercia; la gente está tan harta que ya no reacciona', explica una residente de Lahore a la que ayer despertaron los aviones de combate desplegados tras el derribo del avión espía. El incidente se produjo a apenas una treintena de kilómetros al sur de esa ciudad, la segunda de Pakistán.

La televisión mostró las imágenes del aparato calcinado, pero las autoridades indias no han reconocido que fuera derribado y han tratado de restar importancia al asunto. 'Estamos preocupados, pero el uso de los aviones sin piloto es habitual en situaciones de tensión como la actual; ambas partes los usamos', declaró un portavoz en Nueva Delhi. El ministro indio de Defensa, George Fernandes, lo calificó de 'asunto de rutina'. 'Es el último ejemplo de cómo India ignora por completo las normas internacionales', denunció por su parte el general Rashid Qureshi, portavoz de Musharraf. Más conciliador, el ministro paquistaní de Exteriores, Abdul Sattar, que esta semana ha presentado su dimisión por razones de salud, subrayó que 'los Estados responsables deben ejercer el máximo cuidado para evitar que se produzca una provocación que lleve a la escalada'.

Evitar riesgos, y muy en especial el de una confrontación nuclear, es el objetivo de los esfuerzos diplomáticos internacionales. El subsecretario de Estado norteamericano, Richard Armitage, que se ha entrevistado tanto con Musharraf como con el primer ministro indio, Atal Behari Vajpayee, abandonó Nueva Delhi satisfecho de sus conversaciones, que calificó de 'muy buenas'. Fuentes cercanas a su equipo han filtrado a la prensa que Armitage ha presionado a India para que haga un gesto hacia Pakistán. Al parecer, Washington tiene pruebas de que Musharraf está cumpliendo su promesa de evitar las infiltraciones de militantes. De confirmarse esta información, el Gobierno indio podría anunciar hoy alguna medida diplomática.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de junio de 2002