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30.000 personas se manifiestan en Badajoz contra el 'decretazo'

Cerca de 30.000 personas (la mayor concentración laboral de la historia de Extremadura) se dieron cita ayer en Badajoz, según los sindicatos, para protestar contra el decreto de protección de desempleo que ha aprobado el Gobierno de José María Aznar. La Extremadura rural, unos 500 municipios, se echó a la calle consciente de que la desaparición del subsidio agrario será un duro golpe para la economía del campo.

Una pancarta de Helechosa de los Montes resultaba vaticinaba: 'Descanse en paz el pueblo'. El grito de vecinos de cientos de pueblos extremeños fue igualmente unánime: 'Reforma igual a emigración'. Mientras los manifestantes iban llegando al paseo de San Francisco, jóvenes sindicalistas alertaban: 'El decretazo supone la discriminación de los jóvenes del medio rural y condena a los pueblos a perder a sus adolescentes'.

La manifestación, que partió de las inmediaciones del río Guadiana, recorrió durante dos horas las principales calles de Badajoz, con la sorpresa de que el Ayuntamiento del PP había permitido que a la misma hora estuvieran abiertas las terrazas del paseo, obstaculizando así la llegada de los miles de manifestantes.

'Imposición antisocial'

El secretario general de UGT, Cándido Méndez, que se presentó como 'hijo de la emigración' reclamó el mantenimiento del subsidio agrario 'como un mecanismo de impulso para el medio rural' y calificó de 'imposición antisocial' el decretazo. Méndez aseguró que el Gobierno 'pretende que el campo vuelva a la marginación social' que sufrió durante la dictadura. 'Aznar busca el enfrentamiento y lo ha hecho deliberadamente', subrayó para ubicar después las razones que han llevado al Gobierno a imponer la reforma en plena presidencia española de la Unión Europea: 'Quiere demostrar a los otros gobiernos conservadores de Europa que él saca pecho y mete en vereda a los sindicalistas'.

El máximo responsable de Comisiones Obreras, José María Fidalgo, dejó claro 'que esto no es un conflicto laboral sino social, una batalla estratégica contra la vuelta al pasado, contra la derecha que sale de la caverna'. En medio de un impresionante silencio Fidalgo enumeró las consecuencias que tendrán la supresión del salario de tramitación, el contrato de inserción y el aniquilamiento del subsidio agrario. '¿De qué vivirá esta gente que apenas reúne 60 jornadas al año?', preguntó para recordar que el recorte del desempleo equivale a la bajada del IRPF para las clases más privilegiadas: 'Esos 500.000 millones [de pesetas] irán de la caja del Inem al bolsillo de los ricos'.

[Gaspar Llamazares, líder de IU, anunció ayer en Palma de Mallorca que el 20-J los cargos públicos de IU serán 'piquetes informativos' para 'respaldar y apoyar a los ciudadanos', informa Andreu Manresa. Llamazares pretende además que los cargos públicos del PSOE se sumen al paro general 'porque la ciudadanía no entenderá que se queden en casa'].

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de junio de 2002