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Ibarretxe defiende que la pastoral refleja lo que piensa 'la mayoría' de los vascos

El Gobierno recrimina a los obispos de Euskadi y el PSE afirma que 'comulgan con el nacionalismo'

La pastoral de los obispos vascos Preparar la Paz ha abierto la más grave crisis del Gobierno con la jerarquía católica en Euskadi y ha arrastrado a la polémica, en un asunto que requiere consenso, a las fuerzas parlamentarias, si bien los principales partidos han expresado su enojo ante la oposición del episcopado vasco a la ilegalización de Batasuna. La ministra de Educación, Pilar del Castillo, afirmó ayer que 'el futuro pedirá cuentas' a los obispos vascos por su falta de responsabilidad. El lehendakari, Juan José Ibarretxe, defendió que la pastoral refleja lo que piensa 'la mayoría de la sociedad vasca'.

La polémica carta pastoral de los obispos de Bilbao, Vitoria y San Sebastián -en la que expresan su preocupación por las consecuencias de la posible ilegalización de Batasuna, sea cual sea su relación con ETA- levantó ayer reacciones de indignación en el Gobierno, en el PP y en el Partido Socialista de Euskadi, mientras que el lehendakari salió en defensa de las opiniones vertidas por los obispos. Izquierda Unida acusó al Gobierno de alentar las críticas a esos prelados para así 'tapar el debate en torno a la huelga general'. Josep Antoni Duran Lleida, reelegido ayer líder de Unió Democrática de Catalunya, partido democristiano y nacionalista, defendió el derecho del episcopado vasco a pronunciarse públicamente y calificó de 'desmesurada' la reacción del Gobierno, pero discrepó de que no sea relevante para la ilegalización de Batasuna su relación con ETA. 'Si se demuestra que existe financiación de Batasuna, entonces se debe proceder penalmente', manifestó a este diario. El conseller en cap de la Generalitat, Artur Mas, señaló que la opinión de los obispos es 'respetable', pero subrayó que, 'finalmente, quienes se tienen que mojar son los partidos'.

La ministra de Educación, Pilar del Castillo, que asistió en Toledo a la procesión del Corpus Christi, manifestó que los obispos de Bilbao, Vitoria y San Sebastián no se han ajustado 'al grado de responsabilidad que deben tener', al 'no plantear con nitidez' el análisis de lo que sucede en el País Vasco y 'desviarse con argumentos que pueden confundir', informa Isabel Salvador. El portavoz del PP en el Congreso, Luis de Grandes, calificó de 'inmoral' la actitud de los obispos y la de los 358 clérigos que han suscrito una carta de apoyo a la pastoral, porque produce, según él, 'gran escándalo público en los creyentes y no creyentes'.

'La Iglesia no debe meterse'

Cristianos no nacionalistas del País Vasco anunciaron por su parte que preparan un documento de respuesta a la pastoral Preparar la Paz. El texto, canalizado por el Foro El Salvador, contará con la firma de profesores, profesionales liberales y clérigos. El arzobispo de Madrid, Antonio Rouco Varela, abogó ayer por crear 'un ambiente personal y social donde no quepan ni el odio de los que matan, ni el de los que los inducen y apoyan'. El obispo de Mondoñedo-Ferrol, Gea Escolano, defendió que la Iglesia 'no debe meterse' en cuestiones la ilegalización de Batasuna.

Los obispos vascos que suscribieron la polémica pastoral encontraron ayer en el presidente del Gobierno vasco, Juan José Ibarretxe, su principal defensor y avalista de las principales afirmaciones contenidas en su pastoral. El lehendakari aseguró que los prelados 'han dicho lo que pensamos la mayoría de la sociedad vasca, porque estamos en contra de la violencia de ETA; estamos en contra de las torturas y a favor de la vida; estamos a favor del acercamiento de los presos vascos, y pensamos que nuestro futuro está en nuestras manos'. 'Al parecer', agregó, 'decir lo que pensamos se ha convertido en un delito si no pensamos como piensa el Gobierno español', ya que quien mantiene posiciones divergentes 'con las del señor Aznar es inmediatamente arrastrado por el suelo'. Ibarretxe exhortó a la sociedad vasca a que 'diga sin temor lo que piensa', informa Isabel C. Martínez.

El secretario general del PSE en Álava, Javier Rojo, comentó después que no le extraña que también el líder del PNV, Xabier Arzalluz, apoye la carta de los obispos porque él 'es parte de la Iglesias vasca' y quien 'les da las instrucciones, las órdenes, y el que les hace las homilías'. Rojo añadió que la Iglesia vasca 'solamente tendrá credibilidad para todos los ciudadanos el día que veamos que nos defiende a todos por igual. Y hoy está de parte del nacionalismo, defiende al nacionalismo y comulga con el nacionalismo'. El líder de IU, Gaspar Llamazares, señaló que 'ni nosotros ni los sindicatos somos la anti-España, ni los obispos son el anti-Cristo. Sencillamente, tienen su opinión legítima en una democracia'. En cambio, para el portavoz de Unidad Alavesa, Ernesto Ladrón de Guevara, la Iglesia 'está condicionando la política vasca'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de junio de 2002