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APUNTES

Profesores caseros

Hay academias que se refieren a los profesores particulares como 'economía sumergida' o 'competencia desleal'. Otras, simplemente ven en ellos una modalidad más de refuerzo. Las facultades están llenas de cartelitos y teléfonos que ofertan clases a domicilio de las asignaturas más variopintas. Los precios son algo más caros que las academias (unos 9 euros la hora), pero la atención y la enseñanza es individual, y se acopla con flexibilidad total a la comodidad del alumno. Muchos profesores compaginan clases en academias y clases particulares. Abundan los ejemplos hasta en las carreras de letras, las que menos parece que necesitan menos de profesor particular.

Alguien que sólo ejerce como profesor de refuerzo es José Vicente Peñarrubia, profesor de academia que también guía a alumnos de uno en uno en su domicilio. Peñarrubia es especialista en los estudios de filosofía. Da clases, esencialmente a alumnos de COU, pero también a estudiantes de facultad.

'La dificultad aparece sobre todo a la hora de hacer trabajos, de investigar, puesto que a los alumnos de primeros cursos les falta metodología; y también en la asignatura de Lógica'. Según Peñarrubia, 'en Lógica, una vez el alumno caza la manera de entender la asignatura, ésta ya no tiene secretos para él; pero hasta entonces, vive en total oscuridad'. Para los estudiantes de COU que se preparan para la universidad, es el enfrentamiento a la Historia de la filosofía lo que les provoca mayores quebraderos de cabeza. 'Por ejemplo, leer a Kant es muy difícil; les resulta complejo entender el significado de los textos'. El profesor considera que otros filósofos que revisten complejidad son Nietzsche y, sobre todo, Habermas, 'aunque éste sea sumamente interesante para el alumno, entre otras cosas porque está vivo'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de junio de 2002