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Un arqueólogo español excava el primer yacimiento de chimpancés

Las crías tardan siete años en aprender a cascar nueces

Los chimpancés que viven en la selva tropical del oeste de África utilizan piedras como herramientas para cascar nueces, que constituyen parte de su dieta habitual. El primer estudio con métodos arqueológicos de un yacimiento de una especie no humana, dirigido por Julio Mercader, científico español que trabaja en Estados Unidos, ha dado como fruto 40 kilogramos de restos de nueces y 4 kilos de lascas.

Se sabe muy poco sobre los chimpancés y, sobre todo, se sabe muy poco de cómo eran y lo que hacían en épocas anteriores. Por eso, explica Julio Mercader desde la Universidad George Washington, donde trabaja desde hace cinco años, este primer yacimiento estudiado, aunque de poco más que 100 años de antigüedad, representa un paso adelante muy importante para abrir un campo nuevo. 'Queríamos demostrar que existe un registro arqueológico de los chimpancés, que no solamente los seres humanos producen yacimientos'. El empeño ha tenido éxito y culmina hoy con la publicación del estudio en la revista Science.

Los restos -de nueces y de las piedras al romperse- se encuentran agrupados en lugares donde tradicionalmente se han cascado nueces. Ello indica, dicen estos expertos, que la ocupación repetida de un lugar para una actividad, lo que genera grandes cantidades de restos, constituye un verdadero yacimiento, lo mismo que sucede con los humanos.

Con Mercader han colaborado un experto en el comportamiento de los chimpancés en libertad -Christopher Boesch, director del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva (Alemania)- y Melissa Panger, colega del científico español.

Boesch había comprobado en sus observaciones que los chimpancés recogen piedras grandes distintas (cuarzo, granito y otras) y las llevan donde crecen los árboles que producen las nueces (de la especie Panda oleosa). Luego recogen las nueces y las sitúan sobre una raíz de árbol (el yunque), que golpean con una piedra (el martillo). La tecnología es necesaria porque estas nueces son muy duras. Un chimpancé puede llegar a abrir 100 nueces en un día y está demostrado que las crías tardan hasta siete años en aprender esta técnica.

No todos los chimpancés rompen nueces con piedras, sin embargo. Sólo se ha documentado esta práctica, afirma Boesch, en África occidental (Costa de Marfil, Liberia y Guinea-Conakry), por lo que puede considerarse un comportamiento cultural que permite utilizarlo para distinguir una población de otra.

Entre los hallazgos del estudio arqueológico está que los chimpancés trasladan las piedras (de hasta 15 kilogramos de peso) desde grandes distancias (varios centenares de metros) a los lugares tradicionales. Un yacimiento es algo que está enterrado, explica Mercader, porque el enterramiento es parte fundamental del proceso de conservación. En el yacimiento de chimpancés se encontraron 479 fragmentos de piedras, algunos situados hasta 21 centímetros de profundidad.

Que algunos chimpancés utilicen ahora piedras para romper nueces y que lo hicieran también hace 100 años no indica nada sobre el comportamiento anterior, explica Mercader: 'El registro fósil de los chimpancés se conoce muy mal y ahora estamos buscando nuevos yacimientos más antiguos de chimpancés y queremos también iniciar estudios en yacimientos de homínidos anteriores a las herramientas humanas más antiguas conocidas, de hace 2,6 millones de años'. Esto se debe a que el comportamiento de cascar nueces puede resultar ser el único disponible por el momento para remontarse hacia atrás en el tiempo y observar la evolución de los humanos y sus parientes más próximos.

Mercader, de 35 años, es un arqueólogo especializado en el bosque tropical. Explica que las técnicas utilizadas para explorar yacimientos en este escenario están adaptadas a sus características, pero son esencialmente iguales a las arqueológicas normales. 'Solemos trabajar en lugares remotos en los que la logística es difícil, pero nada más'.

¿Y hace 6 millones de años?

Los linajes del chimpancé y del ser humano se separaron hace unos seis millones de años. Julio Mercader y sus colegas creen que las lascas encontradas en el yacimiento de chimpancés son curiosamente parecidas a las de los primeros yacimientos conocidos de industria lítica de los homínidos. Los chimpancés producen lascas sin intención, porque se rompen las piedras al golpear las nueces, mientras que la talla de herramientas se considera algo exclusivo del comportamiento humano.

Sin embargo, especulan estos expertos, pudiera ser que los homínidos obtuvieran sus primeras herramientas precisamente como subproductos de su actividad de cascar nueces para alimentarse.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de mayo de 2002

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