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MI AVENTURA | EL VIAJERO HABITUAL

Las islas de las palmeras gigantes

EN LAS SEYCHELLES, 115 islas situadas al sureste del continente africano, en el océano Índico, conviven muchas especies de aves, plantas y palmeras endémicas. Por ejemplo, la Bulbul ibis seychellarum o la Gallinnula chloropus, que sólo encuentran refugio en este punto del planeta, un paraíso por la naturaleza exuberante de todas las islas, por la ausencia de contaminación en el ambiente y porque cada una de ellas semeja un jardín flotante en medio del Índico.

En las Seychelles no existe el otoño, ni mucho menos el invierno: la temperatura oscila entre 27 y 31 grados a lo largo del año. La noche más fría, el mercurio no desciende más allá de los 22 grados. El eterno verano y sus playas de arena finísima, sus aguas azules y turquesa, como la playa Anse Lazio, en la isla de Praslin, considerada una de las mejores del mundo por la revista National Geographic, han atrapado a personajes de la política y el espectáculo. Julio Iglesias está construyendo en Praslin (isla célebre por su bosque de palmeras gigantes, algunas de hasta 30 metros de altura, y la segunda en número de habitantes: 6.000) una mansión en su caleta particular. Tony Blair, primer ministro del Reino Unido, es un asiduo de la isla de Le Digue; Jack Martin, Frances Cabrel, Ricky Martin y Remí Fortí cuentan con la complicidad del Gobierno y de los habitantes del archipiélago a la hora de guardar su intimidad: los paparazzi no son bienvenidos.

Unas 80.000 personas viven en las Seychelles, de las cuales alrededor del 80% reside en la isla mayor, Mahé. En este rincón del mundo se han realizado películas de muy diverso tono, como Tarzán, con Bo Derek; La laguna azul, o Adiós, Emmanuelle.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de mayo de 2002