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Chirac exige a Musharraf medidas de protección para los extranjeros y envía a Pakistán a su ministra de Defensa

Francia está decidida a 'luchar contra el terrorismo internacional', según afirmó su presidente, Jacques Chirac, horas después del atentado suicida de Karachi en el que murieron 14 personas, 11 de ellas francesas. El jefe del Estado se hizo cargo de la crisis provocada por esta acción terrorista, al día siguiente de la formación del nuevo Gobierno de derechas, que ha colocado la seguridad en el primer rango de sus prioridades.

Chirac habló por teléfono con Pervez Musharraf, presidente de Pakistán, para exigirle medidas de protección y un rápido castigo de los culpables; despachó a Karachi a la nueva ministra de Defensa, Michèle Alliot-Marie, y se manifestó ante las cámaras de televisión, tras asistir a una ceremonia conmemorativa de la victoria sobre Alemania en la Segunda Guerra Mundial. Mientras el jefe del Estado desplegaba toda esta actividad, el nuevo primer ministro, Jean-Pierre Raffarin, de viaje por su región, se refirió varias veces al 'innoble' atentado de Karachi.

Los fallecidos pertenecen al contingente de 48 ingenieros y empleados de la Dirección de Construcciones Navales, dependiente del Ministerio de Defensa, que trabajaban en la construcción de un submarino paquistaní, procedentes en su mayoría de la base de Cherburgo. Los servicios de contraespionaje francés y la policía antiterrorista han sido movilizados para investigar el atentado, bajo la cobertura de unas diligencias abiertas por la Fiscalía Antiterrorista de París.

Tras haberse ahorrado todo ataque contra su territorio y sus nacionales en los meses posteriores al 11 de septiembre, Francia sufrió ayer una conmoción al difundirse la noticia de la muerte de sus compatriotas. El propio jefe del Estado Mayor, el general Jean-Pierre Kelche, valoró como 'probabilidad nada desdeñable' la hipótesis de que sea obra del grupo de Bin Laden, cuya amenaza se extiende a 'Occidente y las naciones que se implicaron en la coalición' en Afganistán. Francia mantiene en ese país un batallón de 500 hombres y seis aviones de combate, además del portaaviones Charles de Gaulle, en misión de patrulla por el océano Índico. Recientemente se ha anunciado el envío de otros 100 oficiales y suboficiales instructores a Afganistán.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de mayo de 2002