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Reportaje:

Un legado intelectual desperdigado

Dos historiadores publican un libro sobre la muerte, la biblioteca y la herencia del científico noveldense Jorge Juan

El científico Jorge Juan (Novelda 1713-Madrid 1773) tenía una voluminosa y valiosa biblioteca. Más de 400 libros en varios idiomas que abarcaban todos los campos de las artes y de las ciencias. Un legado intelectual que su familia 'despreció y malvendió por desinterés', asegura el catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Alicante Armando Alberola, que acaba de publicar, junto a la jurista Rosario Die Maculet, el libro La herencia de Jorge Juan. Muerte, disputas sucesorias y legado intelectual.

La publicación de este trabajo, basado en la catalogación, revisión y adaptación de un centenar de cartas manuscritas por los herederos de Jorge Juan y Miguel Sanz, su secretario y hombre de máxima confianza durante casi 30 años, cubre una de las múltiples lagunas que todavía existen de la vida y obra del matemático, físico e ilustrado alicantino. De todos los bienes que poseía Jorge Juan, la biblioteca fue el único que no suscitó ninguna disputa o controversia entre los herederos', apuntan los autores del libro, 'puesto que ninguno de ellos mostró el más mínimo interés por conservar alguno de estos libros'. Esta biblioteca personal estaba formada por más de 400 volúmenes de temática científica: matemáticas, geometría, astronomía, física y navegación, así como libros de historia, gramáticas, diccionarios, y sólo había cuatro obras estrictamente literarias.

Durante dos largos años Miguel Sanz, secretario de Jorge Juan, intentó vender esta colección, pero 'su carácter marcadamente científico y el idioma extranjero de gran parte de estos libros supuso un serio obstáculo para su venta', comenta el profesor Alberola. Al final estos fondos bibliográficos se fueron desperdigando y adquiriendo por parte de diversas instituciones y particulares. 'Todo lo que vendió se rebajó en un tercio del precio inicial', lamenta Rosario Die Maculet, quien considera que este legado 'tendría que mantenerse unido y las instituciones deberían luchar para recuperarlo'.

El completo estudio sobre las vicistides del legado intelectual de Jorge Juan, que acaba de editar la Universidad de Alicante, también ofrece una aproximación al lector sobre los numerosas facetas interesantes de este personaje. Jorge Juan viajó a Perú en 1736, en una expedición hispanofrancesa para calcular el grado de un arco del meridiano terrestre. El objetivo era zanjar la polémica que enfrentaba a quienes defendían el achatamiento de la tierra por el Ecuador y la teoría de Newton de que la tierra se achata por los polos. 'Los cálculos y planos que realizaron en este viaje, que duró diez años, confirmaron los planteamientos de Newton y permitieron determinar la figura y la magnitud de la tierra', explica Alberola.

Jorge Juan, uno de los más claros exponentes de la Ilustración española, viajó por toda Europa y las Américas. Pero si sus contribuciones en el campo de las matemáticas y la física fueron fundamentales, también jugó un papel político destacado colaborando con los proyectos de dos de las personalidades más señeras del reformismo borbónico: Felipe V y Fernando VI. Los autores del trabajo recuerdan que todavía 'está pendiente publicar una gran biografía de Jorge Juan, y profundizar en su obra'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de mayo de 2002