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Crónica:FÚTBOL | Segunda División

El ascenso está servido

El Atlético gana en El Ejido y el domingo puede ser ya un 'primera'

El Atlético salió ayer indemne y más líder, si cabe, de El Ejido, donde alcanzó una victoria que pone su ascenso a tiro de una semana. Si los resultados de hoy y los que se produzcan en la próxima jornada le acompañasen, podría estar de nuevo en Primera el próximo domingo.

La primera figura que se elevó sobre el resto, pese a lo trabado que resultó el partido, fue la de Fernando Torres, que aceptó el reto y se fajó con los centrales del cuadro andaluz. Recibió de espaldas y en unas cuantas acciones supo controlar y dar sentido a la jugada. Pero, poco antes del descanso, Luis Aragonés decidió que necesitaba más músculo y le mandó a la ducha tras un entradón de Ángel Rodríguez que le dejó cojeando durante unos minutos. Ya recuperado, vio la cartulina con el 9, su número, y se marchó al vestuario jurando en arameo.

POL. EJIDO 1| ATLÉTICO 2

Polideportivo Ejido: Segura; Ríos, Urbano, Sandro, Arturo; Patri, Ángel Rodríguez (Raúl García, m. 46), Poschner, Arpón (Juan Jesús, m. 78); Sergio Cruz (Trzeciak, m. 69) y Bordi. Atlético: Burgos; Otero, García Calvo, Hibic, Antonio López; Aguilera (Correa, m. 72), Nagore, Movilla, Dani (Stankovic, m. 59); Fernando Torres (Jesús, m. 46) y Diego Alonso. Goles: 0-1. M. 20. Diego Alonso pugna con Urbano, cae y el árbitro decreta penalti, que transforma el propio Diego Alonso. 1-1. M. 82. Patri saca una falta desde el lateral y Bordi, libre de marcaje, cabecea. 1-2. M. 85. Centro de Jesús desde la derecha y Correa cabecea picado. Árbitro: Ayza. Amonestó a Urbano, Á. Rodríguez, F. Torres, Antonio López y Movilla. Unos 5.500 espectadores en el estadio municipal Santo Domingo.

Ganó el Atlético ante el mejor equipo de la segunda vuelta, el Poli Ejido, un conjunto que lo fia todo a la entereza de su defensa, a la que le sobra contundencia y le falta cintura. El Ejido se empezó a despedir de la victoria cuando el árbitro consideró que aquella pugna entre Urbano y Diego Alonso, tras la que el uruguayo cayó al piso, bien podía ser definida como penalti. Ejecutado éste, el Poli se llenó de dudas, lo que no aprovechó el Atlético, más pendiente del cuerpo a cuerpo que de otros menesteres.

En la segunda mitad el cuadro andaluz elevó el tono y Aragonés movió sus piezas para evitar que tanto empuje, aunque huérfano de remate, diera algún fruto.

El Atlético pudo sentenciar y Movilla mandó el balón al palo, pero se quedó sin aire. Fue entonces cuando su rival metió gas al partido y se fue descaradamente al ataque. Patri estrelló un disparo en el poste y, poco después, el Atlético se defendió de manera grotesca, con especial mención a Burgos, ante un centro que Bordi mandó dentro.

El jolgorio le duró al Ejido más rato del debido. Porque, tres minutos después de la celebración, se olvidó de presionar, dejó que el Atlético progresara por la derecha y desde allí Jesús mandó una comba que Correa cabeceó en solitario, picando el balón, junto a un poste.

Sería cuestión de pegada, de jerarquía o de que, esta vez, los rojiblancos no se mostraron dispuestos a posponer más lo inevitable, el ascenso, que en siete días puede llegar para poner fin a los dos años más dramáticos de la historia del club.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de abril de 2002