El presidente del TC afirma que la autodeterminación no es planteable

Jiménez de Parga elude pronunciarse sobre la ley de partidos

El presidente del Tribunal Constitucional, Manuel Jiménez de Parga, afirmó ayer que no cabe plantear una consulta de autodeterminación 'porque no cabe en la Constitución, los españoles ya nos autodeterminamos en 1978, esto no es una metrópoli y una colonia'. Jiménez de Parga, que evitó pronunciarse sobre la ley de partidos, dijo que 'en el orden democrático deben estar los agentes democráticos y no los que no juegan en él'.

Inició su intervención en la sala de actos Francisco Tomás y Valiente de la sede de la Universidad Nacional a Distancia evocando al que también fue presidente del Tribunal Constitucional: 'Su asesinato por ETA es diariamente motivo de reflexión, un acicate que nos debe llevar por una senda de paz'. Sin embargo, Jiménez de Parga no quiso valorar la ley de partidos que, entre otras cosas, pretende ser el primer paso para la ilegalización de Batasuna. 'En términos generales, y hace ya 40 años que escribí sobre ello, creo que en el orden democrático deben estar los agentes democráticos, no los que no juegan en él'. El presidente del Tribunal Constitucional desde 1995 sí fue categórico sobre si un referéndum de autodeterminación se ajusta a derecho en el marco de la Carta Magna. 'Primero habría que matizar el concepto, que procede de la época colonial, y ahora no se trata de metrópoli y colonia. Los españoles ya nos autodeterminamos en 1978 cuando votamos la Constitución, por tanto, no cabe consulta popular alguna. Si el pueblo soberano lo decidiera sí pero no porque un grupo lo pretenda. La Constitución no es intocable, pero debe serlo por el pueblo soberano'.

El presidente del Tribunal Constitucional tampoco quiso descender al detalle de las divisiones que mantienen abierta una crisis en el seno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) desde que se decidiera su composición. 'Hay que lamentarlo. Es cierto que deberían dar una buena imagen, de concordia. Las discrepancias no son malas, lo que sería menos aceptable es que esas diferencias fueran de carácter mecánico. Yo fui elegido en 1995 y me he pronunciado en sentidos a veces coincidentes y otras no de la fuerza que me propuso'.

En su intervención, de algo más de una hora, Manuel Jiménez de Parga no entró en valoraciones sobre el pacto de la justicia pero sí admitió que la administración de la justicia necesita mayores recursos humanos y materiales para 'ser más rápida y llegar a tiempo'. 'La lentitud de la justicia es un problema que afecta también a otros países europeos. Es un ordenamiento jurídico pensado en el XIX, con una concepción del espacio y el tiempo que hoy es anacrónica, esa época está rebasada. Se conoce sin tiempo y sin espacio y se actúa como si la realidad en la que nos vivimos fuera otra. Pero no hay que olvidar que los recursos son caros. Confío en que poco a poco los problemas de rapidez se superen'.

Jiménez de Parga dijo desconocer el detalle diario de la administración de justicia en la Comunidad. Sin embargo, admitió que la polémica abierta recientemente por la petición del fiscal jefe del TSJ, Enrique Beltrán, que instó a los fiscales a una mayor extensión de la prisión preventiva en relación con delitos menores, 'es un debate abierto porque efectivamente se pueden lesionar derechos fundamentales y porque cabe preguntarse si las cárceles cumplen su función'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 15 de abril de 2002.

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