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OPINIÓN DEL LECTOR

Acoso sexual

Estos últimos días ha aparecido la noticia difundida de que un jefe de la empresa Wagons Lits ha sido declarado culpable de acoso sexual a una trabajadora de la empresa.

Cada día me supera mi capacidad de asombro por la pasividad social ante actitudes tan viles, despreciables y reprobables, como demuestra el tratamiento en los titulares que ciertos diarios dan a la noticia, concretamente el de EL PAÍS: 'Condenado por acoso un jefe que llamaba 'cariñito' a una empleada'; así como la calificación, según aparece en el Diario de Sevilla, del juez acerca de la 'lamentable actuación' de los compañeros de trabajo de la joven, quienes a pesar de no ver nada de lo ocurrido aportaron una serie de cartas a la causa que revelan 'una cierta animadversión' hacia la compañera y un 'claro ánimo tendencioso' para apoyar la tesis de la defensa respecto a un posible móvil laboral en la denuncia; e incluso la pasividad de la propia empresa, que hasta ahora no ha realizado declaración alguna sobre las medidas, al menos cautelares, que ha tomado con este ¿señor?, a fin de cortar de raíz los hechos, declarados probados en la sentencia, para que no puedan seguir ocurriendo. Ese ¿señor? sigue en su puesto de trabajo.

En cuanto a, más que pasividad, las acusaciones de los compañeros, que ni en el supuesto de chantaje por 'peligrar sus puestos de trabajo si no las realizaban' es entendible, ya que mañana se pueden encontrar en la misma situación ellos mismos, así como sus compañeras sentimentales, hermanas, madres e hijas.

Si cada uno de nosotros seguimos dejando hacer a acosadores, violadores, pederastas, políticos corruptos, delincuentes, violentos, terroristas,... sin implicarnos en cada uno de los problemas que a todos nos afectan y es la pasividad lo que se impone como cultura, mañana, cuando las consecuencias de algunos de estos ¿señores? nos afecten directamente en nuestras vidas, entonces nos daremos cuenta de lo amargo que resulta encontrarse solos ante la multitud de personas que nos rodean. Pero como a ellos no les ha tocado sufrirlo..., pasan. Ellos habrán ganado y nosotros, cada una de las personas que componemos esta sociedad irracional, estaremos dejando hacer.

Vale la pena concluir con una frase de Martin Niehmoller, erróneamente atribuida a Bertolt Brecht: 'Primero detuvieron a los socialistas, y yo no protesté porque no era socialista. Después detuvieron a los sindicalistas, y yo no protesté porque no era sindicalista. Después detuvieron a los judíos, y yo no protesté porque no era judío. Entonces me detuvieron a mí, pero ya no quedaba nadie que pudiera protestar por mí'.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de abril de 2002