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La violinista Mutter reivindica la vertiente dramática de Mozart

La solista actúa en Valencia, Murcia y Madrid

La violinista alemana Anne-Sophie Mutter reivindicó ayer en Valencia la vertiente dramática de Wolfgang Amadeus Mozart, frente al estereotipo de creador de música alegre que se le suele colgar al compositor austriaco. Se malinterpreta a Mozart al presentarlo como un músico 'alegre y divertido', dijo cuando afirmó que es el mejor dramaturgo que ha existido, 'junto a William Shakespeare'.

Anne-Sophie Mutter destacó la calidad y la intensidad dramática de la obra de Mozart, características que se manifiestan no sólo en las óperas que compuso, sino en las sinfonías o los conciertos. 'Hasta en los primeros conciertos se aprecia el sello dramático, aunque se acentúa en los últimos que compuso', apuntó. Detrás del Mozart alegre y divertido, hay un autor mucho más profundo capaz de 'despertar todas las emociones'.

La violinista alemana, de 38 años, descubierta cuando sólo contaba 13 por el director Herbert von Karajan, interpretó ayer en el Palau de la Música de Valencia los conciertos número 3 y 4 del compositor austriaco y la Sinfonía concertante para violín, viola y orquesta en mi bemol mayor, junto a Yuri Bashmet como solista de viola. Fue su segundo concierto consecutivo en la ciudad, dentro del Ciclo Mozart que junto a la Camerata Académica de Salzburgo -de la que asume las funciones de directora como solista- la llevará hoy a Murcia y el fin de semana a Madrid. Esta gira europea se completa con los dos conciertos que ofreció en París y concluirá el 16 y 17 de marzo en Múnich.

Mutter, que aguantó con simpatía los 50 minutos de preguntas a los que le sometieron los periodistas, recordó sus comienzos de mano del director de orquesta más famoso del mundo y cómo ha evolucionado su visión de Mozart desde entonces: 'Hace 20 años, con Karajan, tocaba con la inocencia de la edad y aún no tenía una opinión formada estilísticamente'. Defendió la inteligencia y la emoción de las obras de Mozart, y de forma especial la simplicidad de sus partituras. Tanto que se mostró fascinada por las pocas notas que emplea el compositor. Incidió en esta sencillez para destacar la dificultad de interpretar sus piezas, una complicación que afecta por igual al solista y a la orquesta. Al estar tan medida la composición, cada nota es 'como una nota en miniatura' y al interpretarla exige un cuidado extremo ya que en partituras como éstas, tan desbrozadas y cuidadosamente medidas, 'cada una de las notas está muy expuesta'.

Gran enemigo

Se refirió también al caso contrario, la composición excesivamente elaborada, y la calificó como uno de los males actuales de la música contemporánea.En estas composiciones 'hay muchísimos sonidos y muchas notas pero al final no se sabe lo que hay en el fondo'. Aunque el 'gran enemigo' de la música clásica en el sigo XXI es la televisión: 'Las familias han pasado de escuchar o tocar música en casa a estar pendientes de la programación televisiva'.

Uno de los retos de Mutter a lo largo de su vida artística ha sido siempre incluir piezas de compositores contemporáneos en su repertorio y ampliar las obras que interpreta 'más hacia el futuro que hacia el pasado'. Entre los encargos que ha solicitado a compositores contemporáneos, aludió a los pedidos a Pierre Boulez, Henri Dutilleux y Wolfang Rihns, algunos de los cuales tiene previsto estrenar en los próximos meses. Junto a ellos, no olvidó mencionar su preferencia por Krzysztof Penderecki y Witold Lutoslawski.

De momento, no se plantea un posible salto a la dirección ya que admite que le queda mucho repertorio por interpretar. Y dice tener la energía para hacerlo. Ante el público 'toco con todo mi ser, hasta el punto de que si me arrancaran una pierna ni me daría cuenta'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de abril de 2002