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Reportaje:

Héroes sin papeles

Tres magrebíes, dos de ellos en situación irregular, salvan la vida a un hombre arrastrado por una riada

El destino los ha hecho héroes. Lantri Bendata, argelino de 24 años; El Azharim, de 29; y Allal El Mehri, también de 29, ambos marroquíes, salvaron el pasado lunes a un joven de Cartaya (Huelva), de 25 años, cuando el vehículo que conducía fue arrastrado por una riada de agua en una zona conocida como La Cañada, ubicada en el paraje de Malpica, en medio de una lluvia torrencial.

Los tres inmigrantes viven en una casa abandonada cerca de donde se produjo el siniestro. El Azharim llegó a España en una patera, mientras sus compañeros lo hicieron en un barco que cubre la línea Melilla-Málaga.

De los tres, sólo Allal El Mehri tiene los papeles en regla (dispone del permiso de trabajo y residencia desde hace tres años) y trabaja en una explotación de cítricos. 'Nosotros estábamos en casa. El día estaba muy feo y llovía mucho. El puente por donde cruza el arroyo de La Cañada estaba inundado. De repente oímos ruidos. Escuchamos gritos. Vimos un coche que intentaba atravesar el puente, pero la fuerza del agua se lo llevaba', contaba ayer Lantri Bendata, el más joven de los tres inmigrantes y el único que habla español.

Lantri Bendata dijo que actuaron con rapidez, sin pensarlo dos veces. 'No podíamos dejarlo morir. El agua se llevaba el coche. Cada uno agarramos el coche por donde pudimos. Sabíamos que nosotros también corríamos peligro, pero no lo pensamos. Intentamos calmar al chico que estaba aterrado. No te preocupes que te vamos a sacar, le decíamos', relata Bendata.

La corriente arrastró a los tres inmigrantes, que estaban agarrados al coche intentando detenerlo, a lo largo de tres kilómetros. Lantri Bendala, que estaba asido a la rueda delantera del coche, se lesionó cuando el coche le presionó el pie contra una piedra. El Azhari, que estaba en el otro extremo del coche, intentando con todas sus fuerzas detenerlo, se hirió la mano. El coche se detuvo al llegar a un puente, próximo a una carretera. Finalmente, los cuatro jóvenes fueron conducidos por una ambulancia al Centro de Salud de Cartaya.

El Ayuntamiento de Cartaya negocia ante la Subdelegación del Gobierno, para que a los dos inmigrantes que no tienen los papeles en regla, se les regularice su situación. Porque en Cartaya, localidad fresera de unos 15.000 habitantes, casi se han convertido en héroes. El Ayuntamiento, que preside Juan Antonio Millán (PSOE), les prepara un acto público de reconocimiento para mayo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de abril de 2002