Reportaje:

Barceló 'made in USA'

El grupo hotelero balear convierte a EE UU en su principal mercado con la adquisición de Crestline

'Estados Unidos, que es el primer mercado mundial para el sector hostelería, se va a convertir también en nuestro mayor mercado, más importante incluso que el doméstico, con la compra del grupo Crestline Capital Corporation', asegura el copresidente de Barceló Corporación Empresarial, Simón Pedro Barceló. La compra de Cretline, valorada en 603 millones de euros, se va a afrontar con propia tesorería de la cadena estadounidense y con un desembolso por parte del grupo familiar mallorquín, que se financiará mediante endeudamiento, de 45 millones de euros.

Con la adquisición de la cadena Crestline, valorada en 603 millones de euros, va a contar con más hoteles en EE UU que en España

'A finales de 2000 hicimos un plan estratégico muy importante con el objetivo de duplicar con creces nuestra cartera de hoteles en cuatro años pasando de los menos de 90 que teníamos entonces a 170 en 2003 y 200 en 2004', explica Simón Pedro Barceló. 'Con los hoteles de Crestline vamos a alcanzar a finales de este año los 240, con lo que estamos cumpliendo con creces nuestros objetivos de crecimiento'.

Una operación clave en la nueva estrategia de Barceló fue la venta en 2000 del negocio de viajes del grupo a la británica First Choice, tercer tour operator británico y quinto del mundo, y su conversión al tiempo en accionista de referencia, un 21% de su capital, del citado gigante del turismo.

34 dólares por acción

La siguiente operación en importancia, dentro de la nueva estrategia de Barceló, puede ser la adquisición de la propietaria y gestora de hoteles estadounidense Crestline Capital Corporation, acordada entre ambos grupos en los últimos días y aprobada ya por sus respectivos consejos de administración, que va a aportar a la cadena balear 38 establecimientos y 7.000 camas adicionales en aquel mercado en el que ya cuenta con 18 hoteles con más de 4.100 habitaciones.

Barceló, mediante una filial, se hará con el 100% del capital, libre de deudas, de Crestline Capital, matriz de Crestline Hotels & Resorts, a través de una oferta en efectivo de 34 dólares por acción, cifra que supone una prima del 7,3% sobre el precio que alcanzaban estos títulos en la Bolsa de Nueva York el 27 de marzo. La operación, que sigue los trámites previstos para la aceptación de estas ofertas en el mercado bursátil neoyorquino y que podría estar totalmente cerrada antes del 30 de junio, está valorada en su conjunto en 528 millones de dólares (603 millones de euros).

'La operación va a suponer para nosotros una inversión de unos 45 millones de euros', explica Simón Pedro Barceló, 'ya que el resto del precio ofertado a los accionistas se abonará con cargo a la tesorería de la que dispone actualmente Crestline Capital Corporation'. La financiación de esos 45 millones de euros, agrega el copresidente de Barceló, se realizará mediante endeudamiento. 'Ya tenemos un primer ofrecimiento de financiación del Bank of America'. 'Nuestro reducido endeudamiento', señala, 'unos 300 millones de euros frente a unos activos valorados en más de 1.000 millones de euros, nos permite recurrir sin problemas a la financiación ajena'.

Crestline gestiona hoteles en propiedad y arrendados en 12 estados de EE UU, algunos de ellos operan con marcas tan conocidas como Marriott, Hilton, Sheraton, Rennaissance o Crowne Plaza. Con esta incorporación a la cartera estadounidense de hoteles de Barceló, este mercado se convierte en el primero para el grupo balear, muy por encima del doméstico (actualmente cuenta con 31 hoteles y 10 habitaciones en España, a los que se incorporarán en los próximos meses cinco nuevos establecimientos).

El copresidente de Barceló rechaza como móvil de la operación la oportunidad abierta por la recesión que atraviesa el sector hotelero en Estados Unidos tras los atentados terroristas del 11 de septiembre. 'Nuestra filosofía no es ni ha sido nunca a corto plazo, creemos en el negocio de la hostelería y en su futuro y nuestros planteamientos, de acuerdo con ello, son siempre a largo plazo. Estados Unidos es el primer mercado hotelero y si queremos, como nos proponemos, ser un grupo internacional tenemos que estar ahí y con una presencia importante. Los efectos del 11 de septiembre pasarán, volverá la normalidad y en ella las perspectivas de crecimiento que presenta el mercado hotelero en Estados Unidos son de las más altas del mundo'.

La compra de Crestline, además, se ajusta a los objetivos estratégicos de Barceló de incrementar su presencia en hoteles urbanos y en las áreas geográficas de Europa y América. La cadena balear, que está presente en 17 países, considera excesivo el peso de los hoteles vacacionales en su cartera -el 67% de sus establecimientos en la actualidad- y de ahí que esté poniendo el acento en su expansión en los establecimientos urbanos para lograr un mayor equilibrio en su negocio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 06 de abril de 2002.

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