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Francisco González equilibra el poder en el consejo del BBVA al reducir su tamaño

El presidente limita la mayoría del antiguo banco vasco y establece un equilibrio al 50%

Francisco González, presidente único del BBVA desde diciembre, ha tomado el control del Consejo de Administración. La entidad anunció ayer que reducirá de 32 a 21 los miembros del consejo. Renunciarán a sus cargos siete consejeros procedentes del antiguo BBV y cuatro de Argentaria, con lo que el consejo dejará de estar dominado por el antiguo banco vasco. En el nuevo consejo, diez consejeros serán del BBV y otros diez de Argentaria. El cambio se produce dos meses después de que Emilio Ybarra, copresidente, y Pedro Luis Uriarte, consejero delegado, renunciaran a sus cargos.

La primera junta de accionistas bajo la presidencia única de Francisco González no será de trámite. El Consejo de Administración de BBVA propondrá a la junta general de accionistas del próximo sábado 9 de marzo reducir el número de miembros del consejo de 32 a 21 personas, según informaron ayer fuentes del banco. Además de los 20 miembros procedentes de BBV y Argentaria, el nuevo consejo cuenta con la presencia de Ángel Vila Boix en representación de Telefónica,

Para que se tome esta decisión es necesario que antes de que comience la junta se celebre un Consejo de Administración donde se acepte la renuncia de los 11 consejeros salientes. Según portavoces del banco, González se ha comunicado con estos consejeros y ninguno ha mostrado reticencias a abandonar la entidad, aunque la mayoría sólo tuvieron conocimiento de los cambios ayer por la tarde.

Comienza una nueva etapa

La causa por la que el presidente ha tomado esta decisión, según fuentes oficiales, es que la entidad tiene como objetivo 'adecuar el tamaño del consejo a las exigencias del buen gobierno corporativo y a la práctica de las grandes compañías internacionales'. Esta adecuación supondrá, según el BBVA, 'el cierre del periodo transitorio abierto tras la fusión y el comienzo de la nueva etapa con un consejo con la dimensión más adecuada al buen gobierno de la empresa'.

Según la entidad, el consejo que queda es 'equilibrado, coherente con esta nueva etapa y homologable con prácticas internacionales'.

El principal miembro del consejo que abandona este órgano es José Domingo Ampuero, que era vicepresidente y una persona de gran peso entre las familias de Neguri, que históricamente dominaron el Banco Bilbao Vizcaya. Desde diciembre pasado, Ampuero preside Autopista Vasco Aragonesa (Avasa), además de ser vicepresidente de Iberdrola. El banco todavía no ha tomado la decisión de si mantendrá o no este cargo en la eléctrica.

Como vicepresidentes se mantendrán Gervasio Collar, del BBV, y José María Caínzos, de Argentaria.

Además de Ampuero, entre los consejeros considerados de Neguri que dimitirán el sábado se encuentran Eduardo Aguirre Alonso-Allende, Luis Lezama-Leguizamón, José Lladó y Fernández-Urrutia, Ricardo Muguruza y José Madina. Se da la circunstancia de que Madina entró en el banco después de la última junta de accionistas a propuesta de Emilio Ybarra en sustitución de Fernando Ybarra, por lo que su estancia en el consejo será de sólo un año. También por parte del BBV deja su cargo Andrés Vilariño Maura.

Entre los consejeros salientes de Argentaria están José Caparrós, Javier Gálvez, Antonio Patrón Pedrera y Alejandro Royo-Vilanova, nombrados por González cuando presidía Argentaria.

La segunda etapa tras la marcha de Ybarra

En el Consejo de Administración del 18 de diciembre pasado se firmó el cambio de rumbo del BBVA. Francisco González se hizo con todo el poder ejecutivo con la marcha anticipada de Emilio Ybarra. El que fuera copresidente de la entidad tenía acordado que dejaría el puesto en la junta del 9 de marzo y que continuaría como miembro de la comisión delegada permanente. El enfrentamiento vivido entre los dos presidentes ha provocado que no se cumpla ninguna de las dos condiciones escritas. Ybarra no ocultó la trascendencia de su marcha y la justificó diciendo que era una manera de 'evitar una quiebra en la gestión'. 'Hemos entendido que este adelanto permite que el nuevo equipo pueda desarrollar sus objetivos en un ejercicio completo', explicó. Junto a Ybarra dejó el puesto el primer ejecutivo, Pedro Luis Uriarte, vicepresidente y consejero delegado. Uriarte manifestó su disconformidad sobre la manera en la que González quería afrontar la crisis de Argentina y optó por la salida anticipada de la entidad. Javier Echenique, director general del banco, también lo abandonó en diciembre. González reaccionó colocando a José Ignacio Goirigolzarri como consejero delegado y cambiando el esquema ejecutivo de la entidad. El nuevo presidente único tomó un papel más activo, ya que controla el comité ejecutivo, en donde están los principales responsables del negocio. Dentro de la entidad se interpretaba este movimiento como la segunda etapa en la toma del control de la entidad tras la crisis de poder que vivió el banco en diciembre. Aun así, González insiste en que la reforma se ampara en el código de buen gobierno de las entidades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de marzo de 2002

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